Ramón H. Potosme, César Úbeda Bravo y Rezaye Álvarez
Al concluir la noche del 4 de noviembre pasado, para muchos los resultados electorales eran obvios y dejarían a la oposición en absoluta desventaja respecto del partido de gobierno. ¿Cuál será la estrategia de la oposición? Políticos y representantes de la sociedad civil coinciden en que hay que aunar esfuerzos entre quienes realmente busquen la democracia del país y sean opuestos al sistema que impone el inconstitucional mandatario Daniel Ortega.
Edmundo Jarquín manifestó que tiene algunas ideas sobre la estrategia a seguir, pero que la misma debe ser producto de una reflexión serena y una concertación entre muchos actores.
“Pero me parece esencial lo siguiente: primero, evitar caer en un proceso de recriminaciones que dividan y fragmenten más a la oposición, y, lo que es peor, que desestimulen a la inmensa mayoría de votantes independientes. Segundo, entender que aquí no ha habido ni ganadores ni derrotados porque el proceso y las votaciones no reflejan la voluntad de los nicaragüenses. Aquí, con el colapso del sistema electoral, hemos perdido todos. Todos los poderes fácticos deberían tomar nota de lo que aguarda, más temprano o más tarde, con ese colapso del sistema electoral. Y tercero, sería extremadamente dañino para Nicaragua y para el prestigio de la OEA que se emita un informe que endose lo que ha ocurrido”, consideró Jarquín.
Al ser consultado si la actual dirigencia debe ceder los espacios para el relevo, Jarquín, aseguró: “No se trata de ceder espacios. Se trata de reconocer que la construcción de una alternativa competitiva al orteguismo no se puede hacer sin los liberales, pero tampoco solamente con los liberales. Hay que pensar en el casi 50 por ciento de la población que se declara independiente”.
Por su parte, Sergio Balladares, del Movimiento Puente, considera que la oposición “tiene el gran reto de abrirse a nuevas personas, al surgimiento de nuevo liderazgo”, y en ese sentido coincide con Maradiaga quien expresó que la oposición necesita plantearse un programa de política local con la suficiente autonomía para que haya semilleros de liderazgo.
Tanto para Maradiaga como para Balladares es fundamental para la oposición plantear un nuevo programa político. “La estrategia de la protesta sin propuesta no tiene la efectividad adecuada”, afirma Maradiaga para quien además es necesario que tengan claro qué quieren lograr. “No puede seguir habiendo división de partidos por intereses personales”, expresó Balladares.
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Según Jarquín, en estas elecciones la abstención en términos reales duplicó el promedio histórico, pues superó de lejos el 60 por ciento, por lo que la primera conclusión es que el sistema electoral está colapsado. “Este hecho, sumado a las grandes anomalías que se han denunciado, lleva a otra conclusión: elecciones, en verdad, no ha habido. Aquí hubo un proceso de designaciones revestido de cierta simulación electoral. Cualquiera que vea que el FSLN se ha llevado la casi totalidad de las alcaldías fácilmente llega a la conclusión que en los hechos en Nicaragua estamos en un régimen de partido único, como en la Unión Soviética y sus satélites, en que el Partido Comunista se llevaba la casi totalidad de los votos”, aseveró.
SELECCIONAR A CANDIDATO ÚNICO
Eduardo Montealegre es el líder del Partido Liberal Independiente y considera que deben de democratizar su partido y elegir la dirigencia a partir de un proceso eleccionario transparente que represente la voluntad de las bases liberales. En torno a ellos, deberán estar quienes quieran hacer oposición al Gobierno, siempre y cuando estén bajo los mismos principios.
Montealegre agregó que deberán seleccionar un candidato único para las elecciones del 2016, pero deberá hacerse con un partido con estructura fuerte que esté listo para el 2015.
“(La unidad es) con los que quieran adherirse a nuestros principios, ideologías y compartan nuestras ideas sobre la democratización e institucionalización del país eso va desde que hay que ir a las elecciones, hay que participar en las elecciones, hay que trabajar en las elecciones”, dijo el diputado.
Montealegre no habla del cambio del Consejo Supremo Electoral (CSE) y considera que es obvio que tienen esa aspiración, pero que ello implicará obligatoriamente una negociación con el Frente Sandinista.
Al respecto, el diputado del PLI, Eliseo Núñez Morales, considera que deben consolidar su base de votantes y unificar a todos los opositores. Por otro lado, señala que el discurso de la oposición debe ser más cercano a las necesidades de la gente, es decir sobre temas económicos y las aspiraciones de los jóvenes. Agregó que está claro que hay una o dos generaciones de ciudadanos que ya no responden al impulso de las ideologías.
En ese sentido, propone que se cambie el prototipo de partidos políticos y que pasen de un sistema de afiliados a organización de gremios y comunidades que no solo funcionen para las votaciones sino para la búsqueda permanente del bienestar de sus barrios, pueblos y comunidades.
NUNCA MÁS CON ESTE CSE
Por su parte, Dora María Téllez expresó que tras la conclusión de los comicios municipales debe quedar claro que como oposición no se debe volver a participar “nunca más” en una elección manejada por este mismo CSE y la lucha debe enfocarse en buscar un árbitro creíble. Ello significa que se debe promover la movilización de la gente y dar mecanismo de protesta.
Para Téllez, el punto de partida es una actitud clara de oposición al sistema electoral que, según ella, en este momento ha habido quienes la tengan y quienes no.
“Si un partido corre a arreglarse para que le den dos cargos en el CSE se trata de una repartición. Este es un momento en que tenemos que decantarnos por hacer verdadera oposición”, dijo Téllez
Pero Núñez Morales indica que primero debe haber una estructura que fortalezca a la oposición de tal forma que obligue a ese cambio pues mientras no exista contrapeso real, el orteguismo no cambiará a los actuales árbitros.
“Vamos a organizarnos, una vez organizados vas a vernos en las calles y ahí vas a ver cómo las cosas cambian, me niego a creer en quienes solo pueden dar discursos, hay que hacer cosas de verdad”, dijo Núñez Morales.
Téllez informó que el próximo año el MRS tendrá un consejo nacional para definir la estrategia de ese partido, pero que seguirán organizándolo a nivel nacional.
Por su lado, la directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, indicó que se debe promover la ciudadanía como sujetos de derechos y que comprendan que los beneficios gubernamentales son un deber del gobernante y no una dádiva. Por otro lado, recomendó canalizar las insatisfacciones de diferentes sectores que se han manifestado en contra de las injusticias de este Gobierno.
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