LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

¿El MP3 es la mejor opción?

Existen varias alternativas que ofrecen un mejor audio que el formato de compresión MPEG-2 Audio Layer III. ¿Hasta cuándo vivirá el mejor conocido como MP3?

Virtual LifeVida

Existen varias alternativas que ofrecen un mejor audio que el formato de compresión MPEG-2 Audio Layer III. ¿Hasta cuándo vivirá el mejor conocido como MP3?

El influyente músico canadiense Neil Young nunca ha temido a las nuevas tecnologías y hoy realiza una cruzada para mejorar la calidad del audio que se usa en los dispositivos móviles de uso común, pues si bien el formato MP3 ha democratizado el acceso a la música en todo el mundo, lo ha hecho a costa de la pérdida irrevocable de la calidad del sonido.

Young asegura que la calidad del sonido actual es “la peor que hemos tenido nunca” y añadió que las descargas estaban “degradando” el estándar de audio. Para remediarlo trabaja en un formato llamado Studio Quality Sound (SQS), que será lanzado en 2013 junto a un reproductor de música llamado “Pono” y un servicio de descarga de música.

El formato SQS —asegura el músico— busca que las canciones se escuchen tal como sonaban en el estudio de grabación.

[doap_box title=»Nuevos formatos» box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box][doap_box title=»¡Escucha!» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

El formato de codificación de audio MP3 usa un algoritmo de comprensión de datos con pérdida de calidad, donde también aprovecha una limitación perceptual del ser humano para escuchar ciertos sonidos, los cuales son eliminados y permiten ahorrar una considerable cantidad de espacio al formato, es decir que un álbum que ocupa un CD de 700 megabytes se puede comprimir, pero perder calidad.

[/doap_box]

Mientras el mercado espera la propuesta del músico canadiense, hoy el formato ideal para respaldar la música de los discos compactos se llama FLAC (sigla de “códec de audio libre y sin pérdidas”), descrito por sus creadores como un formato similar al MP3, pero sin pérdidas en la calidad del audio debido a la compresión de la información.

Una canción en formato FLAC puede alcanzar una calidad indistinguible a la del disco compacto original, pero a la mitad de su tamaño, lo que es también considerablemente menor a un archivo WAV, el formato de audio digital más típico y versátil (puede ser abierto por cualquier reproductor en cualquier plataforma) que no posee ninguna compresión de datos, por lo que ocupa grandes cantidades de espacio en el disco duro.

El FLAC es el formato más usado por los artistas que quieren entregarles a sus fanáticos la mejor calidad de sonido sin entrar en problemas por las patentes de software, pues el formato es libre y de código abierto.

En general, los reproductores portátiles (promocionados como MP4) y los equipos de música más modernos tienen la capacidad integrada de reproducir este formato. En materia de computadores, para reproducir un archivo FLAC se pueden usar programas libres y multiplataformas como el reproductor multimedia VLC o Winamp.

Mientras que las opciones gratuitas para smartphones son, dependiendo si es un iPhone, programas como ‘Capriccio Free’, un reproductor de música que soporta FLAC; y si es Android, se puede recurrir a VPlayer Video Player o la versión para ese sistema operativo del reproductor Winamp.

Para comprar discos en FLAC se puede recurrir a sitios como HDtracks.com, el que tiene un amplio catálogo de música popular en ese formato, o sitios donde músicos independientes venden su material de forma directa al consumidor como Bandcamp.com En caso de no disponer de demasiado espacio libre en la memoria del teléfono o el disco duro de la computadora —o no poseer un oído privilegiado capaz de captar las sutiles diferencias entre un CD y un vinilo— se puede recurrir a los formatos OGG o AAC.

Estos sí tienen pérdidas, pero de todas formas tienen una calidad de sonido bastante superior al MP3 cuando se comparan a las mismas tasas de bits (el tamaño que puede alcanzar un archivo por cada segundo de sonido).

Hay que considerar que el sonido de un archivo comprimido a una tasa de bits constante de 320 kilobits por segundo es indistinguible al sonido del CD original. Incluso se han realizado diversos experimentos entre usuarios comunes donde aseguran que una compresión de 192 kbps ya es indistinguible al de un formato superior y sin pérdidas.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: