David Lipton, el segundo al mando del FMI, consideró “muy difícil” ayer terminar con la crisis económica y encontrar el equilibrio entre desendeudamiento de los Estados e impulso a la actividad. “A pesar de los progresos realizados (…), terminar con la crisis es muy difícil”, dijo el director general adjunto del Fondo Monetario Internacional durante un coloquio en Londres. Los gobiernos enfrentan un “rompecabezas”, añadió.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C
