Juan Lara
EFE
Jesús nació en Belén en una época determinada con precisión y su nacimiento virginal “no es un mito, sino una verdad”, asegura Benedicto XVI en su libro La infancia de Jesús , en el que también señala que en el evangelio no se habla del buey y el asno en el pesebre.
En el texto el pontífice también desmiente a San Agustín, que afirmó que la Virgen María habría hecho un voto de virginidad y se habría comprometido con José para que la protegiera, señalando que esa reconstrucción “está fuera del mundo judío del tiempo de Jesús”.
EL PARTO DE LA VIRGEN
“¿Es cierto que Jesús fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo y nació de Santa María Virgen? Sí, sin reservas”, afirma el pontífice, quien señala que hay dos puntos en la historia de Jesús en las que la acción de Dios interviene directamente en el mundo material: “El parto de la Virgen y la Resurrección del sepulcro, en el que no permaneció ni sufrió la corrupción”.
Benedicto XVI subraya que si a Dios solo se le permite actuar en la esfera espiritual y no en la material, “entonces no es Dios”, pero que sí, “que tiene ese poder y con la concepción y la resurrección de Jesucristo ha inaugurado una nueva creación”.
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EL CONTENIDO
El libro, de 176 páginas, está dividido en cuatro capítulos y un epílogo. El primero está dedicado a la genealogía del Salvador en los evangelios de Mateo y Lucas, muy diferentes ambos, según señala, pero con el mismo significado teológico-simbólico: la colocación de Jesús en la historia.
Benedicto XVI señala que Jesús no nació y apareció en público en una fecha imprecisa, sino que se sabe muy bien quién es y de dónde viene y que pertenece a una época “perfectamente datable y a un ambiente geográfico perfectamente indicado”. Jesús nació —escribe el papa echando mano del evangelio de Lucas— en el año 15 del imperio de Tiberio César.
El segundo capítulo está dedicado al anuncio del nacimiento y Benedicto XVI escribe que leyendo el diálogo entre María y el ángel Gabriel se ve cómo Dios a través de una mujer busca “un nuevo ingreso en el mundo”.
María, subraya el papa, “aceptó la voluntad de Dios, trató de comprender y se mostró como una mujer valerosa, de gran interioridad”.
El tercer capítulo está dedicado al nacimiento en Belén y sobre el mismo señala que María envolvió al niño en pañales y que “sin sensiblería” podemos imaginar el amor con el que María se preparó para ese momento y “cómo preparó el nacimiento del hijo”.
A la vez analiza cómo la tradición ha interpretado el pesebre y las gasas teológicamente y señala que el niño envuelto en gasas se presenta como una anticipación de la hora de su muerte y que el pesebre del portal de Belén se considera una especie de altar.
El cuarto capítulo está dedicado a los Reyes Magos, que representan, según el papa, a la humanidad “cuando emprende el camino hacia Cristo”.
El papa Ratzinger precisa que aunque algunos pongan en duda la adoración de los Reyes, está convencido de que se trata de un acontecimiento histórico, pero subraya que, de todas maneras sea verdad o no, no afecta a ningún aspecto esencial de la fe.
NO ES LIBERAL
En el epílogo echa mano del evangelio de Lucas y cuenta el último episodio de la infancia de Jesús, cuando con doce años fue al Templo de Jerusalén discutiendo con los doctores. El papa dice que se presenta a Jesús como un liberal o un revolucionario, pero que lo que subraya es su comportamiento contra las falsas devociones.
El volumen está editado por la Librería Editora Vaticana (LEV) y la editorial italiana Rizzoli. La editorial Planeta es la encargada de publicarlo en español en España y América Latina.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B
