El cardenal hondureño, Oscar Andrés Rodríguez, abogó porque cese la violencia en su país, que a diario registra una veintena de muertes en víspera de Navidad. El prelado condenó la violencia que impera en Honduras, uno de los países con índices más altos en materia de homicidios del mundo, con 92 por cada 100,000 habitantes en 2011, según un reciente informe de las Naciones Unidas.
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