Félix Rivera
Las parteras conocidas en el área rural como comadronas han jugado un papel importante para evitar las muertes materno infantiles en las zonas más recónditas de Jinotega. Ahí, donde realizan su trabajo con enormes limitaciones por falta de equipos y medios de transporte, lograron concluir una capacitación que duró una semana.
La capacitación estuvo a cargo de la española Margarita González, quien ha capacitado a parteras en toda Centroamérica. Se trata “de que las personas que van a atender los partos tienen que estar protegidas y atender con los equipos necesarios” para así evitar la muertes, dijo.
Elena del Socorro Siles, quien ha sido partera por más de 35 años en el municipio de Yalí, agregó que “nuestro interés es seguir ayudando y apoyando al Ministerio de Salud de forma gratuita, con un único propósito: que no se nos sigan muriendo madres ni niños”.
“Antes todo lo hacíamos de forma artesanal, solo cortando el cordón umbilical, pero ahora lo hacemos instruyéndonos en manuales, con algunos equipos ligeros, guantes, mascarillas, sabiendo cómo vamos a colocar a la mujer al momento de dar a luz, le controlamos la presión y ya estamos sabidas que muchos de los métodos que usábamos antes quedaron atrás”, dijo Siles.
“Entre lo nuevo que he aprendido es que lo más saludable es traer de los centros de salud al hospital a las mujeres para que den a luz, para evitar infecciones y muertes maternas”, aseguró Petronila Blandón, de la comunidad El Cedro y partera desde hace diez años.
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