Gisella Canales Ewest y César Úbeda Bravo
La actividad pesquera en el territorio marítimo ganado por Nicaragua con el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya podría incrementarse el triple en las próximas semanas.
La Cámara de la Pesca de Nicaragua (Capenic) reporta que desde el fallo de la CIJ unas 16 embarcaciones han estado faenando en el área cedida a Nicaragua, pero hay capacidad para que ahí pesquen de 50 a 60 barcos.
Hasta ahora los pescadores nicaragüenses han extraído de esa área principalmente langosta y caracol rosado del Caribe. Según Capenic, “los armadores van a utilizar cada vez más esta nueva zona de pesca”.
Hasta ahora —según explica Armando Segura, director ejecutivo de Capenic—, con la ampliación de la frontera marítima de Nicaragua en el Caribe las embarcaciones nacionales han llegado a explorar hasta el meridiano 79 en algunas partes y hasta el 80 en otras, según los límites establecidos por la CIJ.
Antes del fallo del 19 de noviembre, los pescadores nicas no podían siquiera acercarse al meridiano 82 sin que fragatas colombianas los acecharan.
“Hay armadores que han estado esperando un poco, hay otros que quisieron ser los primeros, que son esos barcos que han estado pescando en la zona, pero hay otros armadores que quisieron esperar un poco y con toda seguridad que van a enviar sus barcos a esa zona en las próximas faenas de pesca”, expresó Segura.
El incremento de la actividad pesquera en la zona ahora estará definido por los períodos de veda. La pesca de langosta estará permitida hasta el último día de febrero próximo, pues en marzo inicia el período de veda que se extiende hasta junio. Entonces solo quedan dos meses de extracción de langosta, por lo cual se esperaría que próximamente más embarcaciones exploren el mar ganado.
“Durante la veda de langosta es muy probable que las embarcaciones se dediquen a la pesca de caracol”, prevé Segura.
TODOS DEBEN SOLICITAR PERMISOS
El experto en Derecho Internacional, doctor Mauricio Herdocia Sacasa, aclaró que el fallo de La Haya no ató a Nicaragua a imposiciones de Colombia que alega supuestos derechos históricos de poblaciones raizales, sino que le otorgó al país derechos soberanos exclusivos y excluyentes en la zona económica exclusiva conforme lo establece en Derecho Internacional.
Por lo tanto, los habitantes de San Andrés tendrán que solicitar permisos a las autoridades de Nicaragua para continuar pescando en la zona.
“Por más de cuarenta años, Nicaragua ha visto limitado su acceso a sus propios recursos y sus poblaciones pesqueras nacionales, también tienen derecho a gozar plenamente de tales beneficios”, expresó Herdocia.
Sobre lo dicho por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, de que no acatarán el fallo inapelable a menos que se garanticen los derechos de los habitantes de las islas que están en el mar ganado —incluyendo el archipiélago de San Andrés—, Herdocia recuerda que la Corte no impuso ninguna condición para la ejecución del fallo.
“No ató su cumplimiento a imposiciones de Colombia. Nicaragua tiene los derechos de soberanía, jurisdicción y otros derechos que le otorga el Derecho Internacional sobre su Zona Económica Exclusiva (ZEE) y sobre su plataforma continental de forma inmediata y sin excusas. Los derechos económicos son privativos de Nicaragua en esa zona”, reiteró.
Segura (de Capenic) recuerda que los pescadores nicaragüenses necesitan un permiso de las autoridades nicaragüenses para poder operar en la zona, por lo tanto los sanandresanos también deben hacerlo.
Las embarcaciones nicaragüenses están operando en el mar ganado con los mismos permisos que las autoridades pesqueras de Nicaragua les han otorgado para la pesca en el Caribe nicaragüense. “Esa zona está siendo trabajada como parte del Caribe nicaragüense”, dijo Segura.
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