Sergio León C.
El 78 por ciento de las instalaciones eléctricas domiciliares en Bluefields, Región del Atlántico Sur (RAAS), no cuentan con las especificaciones básicas que demandan el Cuerpo de Bomberos y la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel).
“El problema es que aquí incurrirían en costos económicos, pero al final tienen que hacerlo, aunque sea poco a poco pero tienen que hacer los cambios, esas son nuestras recomendaciones”, dijo Castillo.
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El delegado regional de Enel, Martín Duarte Castillo, admitió que las viviendas de Bluefields cuentan con un sistema energético obsoleto que podría traer consecuencias lamentables en corto o mediano plazo.
Castillo dijo que las instalaciones no cuentan con sistema de polo a tierra y que los electricistas usen cables de altas especificaciones en vez de las bajas (14 en vez de 8 o 10).
En medio de esta problemática, el Ministerio de Gobernación sigue sin enviar a Bluefields las dos unidades de Bomberos que prometieron para la ciudad.
SIN RECURSOS
El jefe interino del Cuerpo de Bomberos, en esta ciudad, teniente primero Javier Ow, dijo que cuentan con una ambulancia para prestar servicios a los pacientes de Bluefields que tengan emergencia para trasladarse al Hospital Regional Ernesto Sequeira Blanco (HRESB).
Actualmente el Cuerpo de Bomberos de Bluefields cuenta con dos unidades obsoletas, una de las cuales está en desuso y la otra no presta las condiciones óptimas para enfrentar siniestros. Esta última estaba ubicada en el Aeropuerto Internacional de Managua y fue trasladada a Bluefields para mientras el Ministerio de Gobernación envía las dos unidades nuevas.
“Tampoco queremos chatarras, Bluefields es el botadero de cualquier cosa, la población debe demandar que haya condiciones y medios seguros”, dijo Dolene Miller, del Gobierno comunal de Bluefields.
“Nos preocupa que las unidades no han venido, no hay unidades seguras, las unidades que están ahí no son óptimas y las instalaciones no tienen acceso libre, porque ahí se ubican constantemente comerciantes de verduras y eso es peligroso”, lamentó Miller.
Miller cuestionó también que las autoridades públicas permitan que los comerciantes de gas licuado oferten su producto en el centro de la ciudad, contiguo a bares y muy cerca de centros escolares.
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