CARACAS/AP/AFP
Con la decisión de seguir al frente del gobierno venezolano a la espera de que se despeje la incógnita sobre si el presidente Hugo Chávez estará en condiciones de reasumir la presidencia, su sucesor designado, el vicepresidente Nicolás Maduro, refuerza su liderazgo ante eventuales presidenciales anticipadas, según analistas.
El viernes en la noche, en una entrevista con Ernesto Villegas, ministro de Comunicación, expresó que jamás ha tenido “ambiciones personales ni personalistas”, interrogado sobre si se veía ejerciendo como presidente de la República.
Maduro considera que Chávez “tomó previsiones para cualquier situación”, al nombrarlo su heredero político el 8 de diciembre.
“Sabía que podía haber escenarios no deseados y que afortunadamente no se han presentado que pudieran derivar en una ausencia absoluta”, dijo. Ese “escenario no se ha presentado” y “tengo la seguridad que no se va a presentar”, dijo Maduro.
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“Para el chavismo es fundamental que si Maduro es el candidato en una elección presidencial por la salida de Chávez, lo haga desde la posición de jefe de Estado o de una posición ventajosa, de aura de poder y de control de todas las instituciones”, aseguró el analista político Luis Vicente León, director de la consultora Datanálisis.
Maduro afirmó el sábado que seguirá en su cargo más allá del 10 de enero, incluso si el mandatario, hospitalizado desde hace más de tres semanas y aquejado de una insuficiencia respiratoria, no puede asumir ese día ante la Asamblea Nacional. “Yo pienso en Chávez como presidente”, dijo el viernes.
En estas últimas semanas, mientras el gobierno informa a cuentagotas de la evolución del estado de salud de Chávez, Maduro ha sido la cara más visible del chavismo. “Está tratando de dejar claro que hay un testamento político dictado por el presidente y que él es el heredero (…) porque necesita que se le reconozca como tal”, explica la periodista y columnista venezolana Luz Mely Reyes.
CANDIDATO UNGIDO
La Constitución establece que en caso de falta absoluta del presidente, que entre otros supuestos contempla la muerte, la capacidad física permanente y la renuncia se deben convocar a elecciones en 30 días.
Antes de partir a Cuba a operarse, Chávez “delegó, sin entregarlo”, el mando político a Maduro, dijo que si quedaba inhabilitado para gobernar su delfín asumiría la presidencia temporal hasta el fin del mandato, el 10 de enero, y que sería además el candidato del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en los comicios presidenciales que deberían celebrarse en 30 días.
Maduro sería según lo designado, el candidato probablemente, al líder opositor Henrique Capriles, quien perdió las elecciones presidenciales de octubre frente a Chávez.
“Creo que Maduro no aguantaría muchos rounds en una contienda presidencial. No calza la responsabilidad que le dieron”, escribió Capriles el viernes en un tuit .
Pero Reyes también advierte que la decisión del vicepresidente de continuar en su cargo después del 10 de enero sin una toma de posesión de Chávez es “un reto para la gobernabilidad” de Venezuela. “El periodo constitucional (2007-2013) termina a medianoche del 9 de enero”, subraya Reyes.
«Hemos dicho que tiene la fuerza de siempre, porque la tiene, la tiene en su rostro, en su voz, la tiene en esa energía que él siempre tiene”.
Nicolás Maduro, al hablar del presidente Hugo Chávez
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