Elízabeth Romero
Acompañado por la abogada del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Ana Mercedes López, el padre de la niña violada en agosto del año pasado por policías asignados a la protección de la residencia Ortega Murillo, informó su desaparición ante las autoridades de delitos especiales de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).
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El coordinador jurídico del Cenidh, Gonzalo Carrión, denunció que según les informó el padre de la niña, esta desapareció desde la noche del lunes. “Esta situación es sumamente grave precisamente por tratarse de la víctima de un hecho atroz (violación sexual)”, manifestó Carrión, quien señaló que la desaparición ocurre justamente horas antes de que se realice la audiencia de juicio contra los policías acusados.
“¿Qué ha pasado? ¿Qué está pasando? es lo que tiene que investigar la Policía”, dijo Carrión quien recordó que por su discapacidad y por tratarse de una víctima de violación donde los acusados son policías, la víctima es más vulnerable a cualquier trastorno.
Carrión criticó que, desde que se conoció el hecho, la víctima debió tener amplias medidas de protección y no lo hubo. Sobre todo porque en el país existen leyes que protegen a las víctimas de la violencia como la Ley Integral Contra la Violencia Hacia las Mujeres, la Convención de Belém do Pará para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, las autoridades debieron tomar en cuenta sobre todo el interés superior de la niña, lo que hasta ahora no se ha hecho.
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