La contraofensiva del ejercito de Malí con apoyo de tropas extranjeras logró detener ayer el avance de los rebeldes islamistas, bajo el gobierno de Bamako, que controlan desde hace nueve meses el norte de Malí y avanzaban hacia el sur. Mientras, el presidente interino, Dioncunda Traoré, instó ayer a la “movilización” de la población, para prestar su apoyo al ejército que combate contra los salmistas y aseguró que la situación está “bajo control”.
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