Washington/EFE
El presidente de EE.UU., Barack Obama, rindió tributo hoy a los seis millones de judíos y «otros millones de víctimas inocentes» que perecieron en el Holocausto, y expresó el compromiso de EE.UU. de combatir a «cualquier tirano o dictador que cometa crímenes contra la Humanidad».
En una declaración escrita emitida por la Casa Blanca, el mandatario se sumó a la conmemoración, hoy día 27, del «Día Internacional de Recordación del Holocausto», para honrar la memoria de los seis millones de judíos y «otros millones de víctimas inocentes» que perecieron en el Holocausto hace más de 60 años.
«Aunque este es un momento para el duelo y la reflexión, también es el momento de la acción. En este día, recordamos el valor, el espíritu y determinación de aquellos que resistieron con heroísmo a los nazis, dando ejemplo de lo mejor de la Humanidad», dijo Obama.
«Al igual que esos valientes individuos, debemos comprometernos a resistir el odio y la persecución en todas sus formas. Estados Unidos, junto al resto de la comunidad internacional, está decidido a interponerse frente a cualquier tirano o dictador que cometa crímenes contra la Humanidad, y permanecer firme al principio de Nunca más», afirmó el mandatario.
El mandatario señaló que quienes experimentaron los horrores del traslado en vagones de ganado, los guetos y los campos de concentración durante el Holocausto, «fueron testigos de lo peor de la humanidad y conocen demasiado bien el dolor de perder a seres queridos debido a violencia sin sentido».
Según Obama, el mantenerse vigilantes contra quienes buscan «perpetrar la violencia y el asesinato» es otra forma de «honrar a quienes perdimos durante uno de los períodos más oscuros de la historia humana» y, a la vez, «mantener viva su memoria por generaciones venideras».
En sus declaraciones, Obama no señaló a ningún acto de represión en la actualidad pero, según observadores, durante su segundo mandato afronta varios retos en el frente internacional, incluyendo los abusos a los derechos humanos en Siria, donde más de 60.000 personas han muerto y millones han sido víctimas del desplazamiento interno desde que estalló el conflicto armado en marzo de 2011.