Eddy López Hernández
Cuando se descubrió que Néstor Francisco Ojeda Parriles, de 30 años, llevaba un año abusando sexualmente de una adolescente de 13 años, este envenenó a la niña con una pastilla de curar frijoles y luego se quitó la vida con el mismo método.
Por su parte Olga Magaly Canales, madre de la menor, expresó que solo la llamaron para decirle que a su hija le habían dado veneno y la habían llevado al hospital. “Esperaba que mi hija me diera unas palabras para decirle que yo la perdonaba por lo que había hecho, pero ya fue demasiado tarde, luego en el hospital me dijeron que ya había muerto”, expresó Canales.
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La tragedia ocurrió en el municipio de Telica, en León, y ha conmovido a los padres de familia y a todo el reparto Félix Pedro Carrillo, ubicado en el kilómetro 96 de la carretera León-Telica.
Según las autoridades de la Policía de León, la muerte de la niña, de 13 años de iniciales C.M.M.C., es un caso de violación, amenazas de muerte, feminicidio y suicidio. Indicaron que profundizan las investigaciones para terminar de aclarar el caso conforme las normas.
El suicida a la vez convivía con la tía de la menor, Rosa María Canales, y fue en la casa de esta que ocurrió la tragedia.
“El era compañero mío, en mi casa él le dio las pastillas, me pidió perdón por lo que había hecho y le dije que lo perdonaba, luego llegó la niña y empezó a vomitar y me dijo que le dijera a su mamá y a su papá que los perdonaran por lo que habían hecho, entonces el agarró un cuchillo y me amenazó con que me iba a matar”, dijo Canales.
Según el comisionado Fidel Domínguez, segundo jefe de la Policía de León, el hombre que cometió el delito tenía, desde hace 12 días, una denuncia en su contra, por el delito de violación que venía cometiendo desde hace un año y que ya lo estaban investigando.
Agregó que no había sido posible su detención porque andaba huyendo. La denuncia la interpuso Cándida Lorena Canales Areas, abuela de la menor.
“El sábado por la noche Néstor Ojeda llegó a la casa donde habitaba la menor y aprovechó que estaba sola, se la llevó a una casa y la obligó a que se tomara la sustancia tóxica mortal que los llevó a perder la vida”, dijo Domínguez.
“Inmediatamente acudimos nuevamente por la denuncia de la abuela, llegamos al lugar y ya encontramos a los dos vomitando e inmediatamente los llevamos al hospital de León”, agregó.
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