Manejar y beber no rima

La cooperativa de buses Parrales Vallejos ha estado capacitando a sus conductores en cuanto al daño que causa el consumo del licor. Esto lo hace junto al Instituto Nicaragüense para la Promoción del Consumo Responsable de productos que contienen alcohol (Improcres), que espera capacitar a unos 15 mil conductores en todo el país, según dijo su director José Manuel Juanatuey.

Los buseros de la cooperativa Parrales Vallejos fueron capacitados sobre el daño de conducir bajo efectos del alcohol. LA PRENSA/ARCHIVO

Elízabeth Romero

La cooperativa de buses Parrales Vallejos ha estado capacitando a sus conductores en cuanto al daño que causa el consumo del licor. Esto lo hace junto al Instituto Nicaragüense para la Promoción del Consumo Responsable de productos que contienen alcohol (Improcres), que espera capacitar a unos 15 mil conductores en todo el país, según dijo su director José Manuel Juanatuey.

Santos Linarte, jefe de operaciones de esa cooperativa, sostiene que ese no es el problema entre sus choferes, sin embargo, impulsan la capacitación como parte de la preparación a sus conductores en diversos temas.

Por ejemplo, con la Policía Nacional ya han sido capacitados en las leyes relacionadas con el sector además de relaciones humanas para mejorar la atención al usuario.

En su campaña por prevenir los accidentes automovilísticos la Policía Nacional también ha extendido sus capacitaciones a otros sectores de la población. La semana pasada le tocó a grupos religiosos, evangélicos y a estudiantes de colegios católicos.

En su página web la Policía publica declaraciones del comisionado Norman Castillo, que asegura que entre las multas más frecuentes aplicadas a los infractores están el desatender señales de tránsito, aventajar contra la vía y retroceder sin tomar la debida precaución. En cuanto a los que manejan bajo los efectos del alcohol Castillo es del criterio que deben actuar enérgicamente.