Socorristas piden auxilio

A pesar que las vacaciones oficiales no han empezado, Pochomil empieza a poblarse de veraneantes y vendedores que aprovechan las vísperas para ocupar el mejor lugar en las playas, que aún lucen limpias.

En cada puesto habrá de cinco a ocho socorristas, además del cuerpo oficial de la CRN, se sumarán unos 200 jóvenes que apoyan esta labor. LA PRENSA/GUILLERMO FLORES

Tammy Zoad Mendoza M.

A pesar que las vacaciones oficiales no han empezado, Pochomil empieza a poblarse de veraneantes y vendedores que aprovechan las vísperas para ocupar el mejor lugar en las playas, que aún lucen limpias.

[doap_box title=»Todos pueden ayudar a salvar vidas» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

De gota en gota se forma un mar. Por eso si desea colaborar con el Plan Playa 2013 de la Cruz Roja Nicaragüense puede hacer donaciones como toallas, camisetas, gorras, calzonetas, colirio, protector solar o combustible.

También puede hacer donaciones en efectivo o depósitos en las cuentas de Banpro 10021705140351 (cuenta en córdobas) y 1002331541678 (cuenta en dólares).

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Por eso la Cruz Roja Nicaragüense desplegó las primeras brigadas de guardavidas que sumarán un total de dos mil cruzrojistas en 209 puestos de auxilio ubicados sobre todo en el Pacífico del país durante la Semana Santa.

Con 2.5 millones de córdobas, la mitad del presupuesto requerido, los socorristas salvarán vidas.

“Con lo recaudado priorizamos el transporte y alimentación de nuestros socorristas, no se les puede pedir, además del trabajo voluntarios que realizan, que costeen sus gastos de movilización o comidas… por eso necesitamos del apoyo tanto de empresas como de la sociedad civil para hacer posible esta labor al servicio de la población”, expone Edgard Bermúdez, presidente en funciones de la CRN.

MÁS AYUDA

Además de su labor en Primeros Auxilios, guardavidas y vigilancia, los voluntarios de la Cruz Roja están alertas para evitar accidentes tanto dentro como fuera del agua. Sumado a las condiciones y peligros naturales de este trabajo voluntario, los socorristas debe lidiar con los malos hábitos y pésimo comportamiento de parte de la población.

“Nosotros nos entrenamos para hacer un rescate en cuestión de minutos, pero muchas veces nuestro trabajo se dificulta cuando la gente se aglomera para poder observar el suceso, un retraso por mínimo que sea puede determinar la vida o la muerte de alguien”, señala Pedro Morales, jefe de Guardavidas de Managua.

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