Cartas al Director

De los primeros días del papa Francisco, se han destacado ciertos gestos tachados de revolucionarios respecto a sus antecesores, por su austeridad, pobreza, llaneza, humildad, y sencillez a la hora de optar por la estola, crucifijo, anillo, zapatos, etc.

¿Puedo sentarme aquí?

De los primeros días del papa Francisco, se han destacado ciertos gestos tachados de revolucionarios respecto a sus antecesores, por su austeridad, pobreza, llaneza, humildad, y sencillez a la hora de optar por la estola, crucifijo, anillo, zapatos, etc.

De todos esos gestos me llamó particularmente la atención el día que almorzó en el comedor de la residencia Santa Marta con los demás cardenales. No quiso que le fuera asignada una mesa especial, y se sentó donde había hueco. “¿Puedo sentarme aquí?”, preguntó. Durante la comida bromeó y escuchó a sus compañeros de mesa, como uno más.

Hemos ido en poco más de medio siglo, desde Juan XXIII que suprimió la silla gestatoria, pasando por Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI, al actual papa Francisco, con su gesto: “¿Puedo sentarme aquí?”

Gesto que evoca a varios pasajes evangélicos. Uno es la parábola sobre los convidados a una boda: “Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él, y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: Da lugar a este; y entonces comiences con vergüenza a ocupar el último lugar. Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa. Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido”.

Otro pasaje que evoca es el de Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo. Se acercaron a Jesús y le dicen: “Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos”. Él les dijo: “¿Qué queréis que os conceda?” Ellos le respondieron: “Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda”. Jesús les contestó: “No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo beberé y recibir el bautismo que yo recibiré? En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes han sido destinados”.

Sus “cargos”, a diferencia de los arribistas mundanos que hoy aspiran a enriquecerse y mandar, debían ser para sacrificarse y servir.

Ese consejo es poco practicado por muchos dirigentes de España. Hay unos cien ejecutivos de banca y políticos a punto de sentarse en el banquillo por supuestos delitos fiscales, blanqueo de dinero, cohecho, prevaricación, malversación, fraude a la administración, falsedad documental, tráfico de influencias, etc.

Y se dice que nuestra crisis, más que económica es de valores.

Ricardo Gutiérrez Ballarín.

Obispo ecuánime

Desde que fue nombrado obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Rolando José Álvarez Lagos, se ha ganado el aprecio de la feligresía católica y del pueblo de Matagalpa en general, tanto del campo como la ciudad, por ser una persona muy ecuánime con sus semejantes.

A monseñor Álvarez Lagos lo podemos observar siempre conversando y escuchando con mucha atención a todos aquellos que lo buscan para recibir sus sabias orientaciones como pastor y siervo de Dios. Mis felicitaciones para monseñor Rolando José Álvarez Lagos.

Salvador Pérez González. Periodista de Matagalpa.

Reparaciones de calles de Juigalpa

Resulta bastante molesto para cualquier ciudadano soportar los caprichos irresponsables de quienes, con el pretexto de estar reparando las calles de Juigalpa, no atienden las sugerencias de personas que están siendo afectadas innecesariamente.

Es muy loable y satisfactorio que la Alcaldía de Juigalpa esté reparando las calles para mejorar el tránsito vehicular, pero sería más satisfactorio que dichos trabajos los hicieran responsablemente, procurando no provocar conflictos innecesarios a las personas que viven en las casas aledañas, máxime si tienen establecimientos comerciales.

Resulta inconcebible que, por el hecho de tener que reparar una tercera parte del adoquín ubicado linealmente a orilla de la cuneta, pudiendo posibilitar el tránsito vehicular por el otro costado, cierren totalmente la calle y provoquen afectaciones a las personas que viven en dichas cuadras.

Es acertado que utilicen medios o vallas con señalización para dar seguridad a los trabajadores, pero podrían ser más diligentes si procurasen trabajar con más responsabilidad retirando la tierra y desechos para que el viento no provoque tolvaneras que afectan la salud de la población.

El simple hecho de estar trabajando para mejorar las calles no es razón suficiente para que la población tenga que soportar las negligencias que cometen. Lo acertado es que los trabajos sean realizados procurando no afectar la actividad normal de la población.

Hago un llamado la alcaldesa juigalpina, profesora María Elena Guerra, para que oriente a los responsables de dichas reparaciones a proceder con más profesionalismo procurando dar satisfacciones a los miembros de su comuna.

Fulvio Tijerino Pérez. Juigalpa.

Áspera publicidad callejera

Porque creo en el derecho a la tranquilidad y el descanso, quiero hacer esta protesta pública acerca del uso de un método inadecuado de venta del Diario LA PRENSA.

Desde hace algunas semanas hemos vivido con sumo desagrado una forma irrespetuosa de distribución del Diario LA PRENSA.

Para poner en contexto: 5:50 a.m., reparto San Juan, inmediaciones de la UCA. Una persona en bicicleta recorre las calles con un altavoz que permanentemente reparte una publicidad áspera invitando a comprar el Diario, pero más bien provocando desprecio y decepción. La grabación es exasperante, con niveles lo suficientemente altos para despertar a cualquiera, desesperantemente repetitiva, pero sobre todo violatoria del derecho a la tranquilidad y al descanso, flagrantemente irrespetuosa.

Si se respetara el derecho de los nicaragüenses (Ley 641 Código Penal artos 534 y 537, que siguió a la Ley 559 Arto. 9) se abstendrían de usar estrategias que “perturben la tranquilidad y descanso diurno y nocturno de los ciudadanos”.

Pero, sin necesidad de la ley, al menos por sentido común y algo de amor al prójimo, sería grato que se respetara el descanso de quien trabaja, la convalecencia del enfermo, la paz de los hogares, la coexistencia pacífica y el derecho a una vida tranquila.

A juzgar por las publicaciones que encontré en ediciones pasadas de LA PRENSA, en especial cuando se trata de las iglesias evangélicas (varias fechas), observo cierta vocación contra el ruido por parte de este medio de comunicación; pero también la desaprobación de los ciudadanos a través de críticas directas a este mismo modus operandi (en Cartas al Director: Otra fuente de ruido en Estelí, por Doraldina Úbeda, LP 24 de septiembre, 2012).

Por tanto, encuentro inconsistente que en lugar de haberse erradicado este asunto desagradable que hace meses se observó en Estelí, este mal se propague ahora como suerte de epidemia, pues igual me han comentado que se usa este método en otras ciudades como Nandaime.

Estimados señores, por favor pongan límites a estas iniciativas contraproducentes e indignantes como una muestra de buena voluntad hacia los ciudadanos de este país. Aprendamos a vivir en armonía.

Norma Gutiérrez Izaguirre. Jubilada

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