Alina Lorío
Los rumores de presuntas inconformidades y renuncias de las vicealcaldesas de Quilalí y Ocotal, municipios del departamento de Nueva Segovia, corren como en un reguero de pólvora, argumentando entre otras cosas, el divorcio con los alcaldes respectivos y la suspensión de sus funciones en la comuna.
Algunos medios de comunicación locales han destacado en sus noticieros —sin fuente segura que responda por la información— que la vicealcaldesa de Quilalí, Erlinda Damaris Rodríguez Escobar, había renunciado a pesar de la visita que una comisión de la dirección política departamental que la invitó a recomponer las relaciones con el alcalde Marvin Rodríguez Herrera, quien la habría dejado sin funciones.
LA PRENSA intentó conocer la versión del alcalde; sin embargo, no respondió la llamada a su celular. Por su parte, María Elieth Paguaga Gómez, secretaria del Concejo Municipal de Quilalí, se limitó a asegurar que esta instancia no tiene en su poder ninguna carta de renuncia al cargo de vicealcaldesa.
NIEGA RENUNCIA
La vicealcaldesa Rodríguez Escobar, al ser consultada, fue enfática al asegurar textualmente: “De manera formal le comunico que no es cierto que haya renunciado a mi cargo, solo sigo de subsidio debido a mi cirugía”. Presuntamente, la vicealcaldesa habría asumido este domingo la presidencia de la Comisión Municipal de Turismo.
Por otro lado, los medios locales también han informado de la presunta inconformidad de la vicealcaldesa de Ocotal, Dolores Jarquín, por el aislamiento al que ha sido sometida al reducirle las funciones que tenía desde la toma del poder a la fecha.
Jarquín no ha brindado declaraciones al respecto, pero algunos periodistas locales señalan, entre otras cosas, que le fue suspendida la firma autorizada para el manejo de recursos de la comuna, la reducción de combustible de uso para sus funciones y el vehículo asignado fue retirado de su poder.
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