Lucía Vargas
La señora Ana Sol Alliegro negó ayer rotundamente haber tenido a cargo la campaña del candidato al congreso Justin Lamar Sternad, quien en junio será juzgado en Estados Unidos por supuestos actos de corrupción con dinero ilícito durante su campaña contra el demócrata Joe García.
Alliegro, que supuestamente es buscada por el FBI, dijo: “No soy fugitiva. Usted ve que tengo mi salón de belleza abierto, hablo con la persona que deseo y el día que tengan un caso sobre mí, yo coopero con el Gobierno de Estados Unidos, con lo que sea”.
Alliegro se convirtió en el objetivo de una investigación federal después de que The Miami Herald y El Nuevo Herald dieron a conocer su papel como administradora de facto de la campaña transgresora de la ley, del candidato al Congreso Justin Lamar Sternad, quien habría recibido 81,486 dólares en contribución ilegal.
“Nunca fui jefa de campaña de Lamar, solo le di algunos consejos, pero él le dijo a un reportero de The Miami Herald que yo era su jefe de campaña, lo cual no es cierto”, sostuvo Alliegro.
“Nunca me he reunido con ningún sandinista para que me protejan. Estoy trabajando, ganando mi dinero como todo el mundo y pienso quedarme en Nicaragua, porque me he encariñado con Granada y Nicaragua. Me siento en casa aquí, me gusta”, aseguró Alliegro.
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La mujer —rubia, menuda, amable y muy risueña— mencionó que cuando conoció a Lamar ya llevaba seis meses inscrito y solo le aconsejó que se postulara a un cargo menos costoso y más fácil de obtener, ya que él nunca había participado en otra campaña y era prácticamente desconocido, contrario a sus oponentes demócratas, quienes tenían mucho dinero para su campaña.
VINO A NICARAGUA POR TEMOR A PERSECUCIÓN
“Me amisté con el muchacho, le hice algunos favores (.. .), pero nada tuve que ver con finanzas, así que esa es mi respuesta con relación a ese tema”, indicó Alliegro.
Explicó que se ha desatado una controversia por su relación amistosa con el congresista David Rivera, con quien lleva más de 14 años de amistad.
Alliegro aclaró que se vino de Estados Unidos para Nicaragua desde el 4 de septiembre del año pasado por temor a la persecución que se desató en su contra por los medios de comunicación y porque fue acosada por personas desconocidas en su casa y los medios virtuales.
“El otro caso es que dicen que no quise entrevistarme con el FBI, pero es pura propaganda. Ellos llegaron a mi casa y me confiscaron cuatro computadoras y dos teléfonos. Me arrestan por una infracción de tránsito, mientras yo estaba durmiendo”, afirmó.
“Cuando salí, la prensa estaba acosando a mis padres. Hubo gente que tocaba a mi puerta, que ni conocía y me enviaban mensajes extraños y me decían: ‘Ana te estamos mirando’. Ponían el carro del excongresista ( .), como que lo iban a matar y por eso dije me voy”, recordó Alliegro.
FBI NO LE REGRESÓ EQUIPOS
“El FBI nunca me regresó mis equipos y en 10 meses no han levantado cargos contra mí. Si yo quisiera esconder algo, hubiera desaparecido las computadoras, pero no lo hice y más bien les dije a ellos donde encontrar todo”, sostuvo la cubana estadounidense que hace pocos días inauguró su nuevo salón de belleza en calle Real Xalteva, Euro Salón y Spa.
Dijo que estuvo en otros departamentos del país, pero le gustó mucho Granada, por el parecido que tienen con algunas ciudades europeas y Cuba.
Según explicó, ahora vive tranquila en esta enorme casona colonial, donde pretende ofrecer alojamiento para extranjeros y tratamiento facial, peluquería y otros, para lo cual hizo un recorrido con LA PRENSA y mostrar las habitaciones y una clínica para asuntos faciales.
FBI NO SOLICITÓ ENTREVISTA
Comentó que sus abogados en Estados Unidos le aseguraron que el FBI no había solicitado entrevista con ella, luego de la confiscación de sus equipos y de haber estado detenida por 16 horas.
“Ellos (los abogados) me dijeron que no habían solicitado entrevista conmigo y como a las 11:00 de la noche, cuando yo ya había comprado mis boletos para venirme a Nicaragua, me entero que debía estar en la entrevista esa, pero dije que no porque me habían perdido en el sistema 16 horas que bien me hubieran matado. Y eso fue lo que me asustó mucho que un gobierno como el mío me arresten por una violación de tráfico”, añadió.
Aseguró que tuvo miedo porque fue detenida a las 8:00 de la mañana y liberada a las 2:00 de la madrugada, a pesar que su fianza había sido pagada media hora después de su arresto.
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