Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
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De ser aprobada la ley de concesión del canal interoceánico en Nicaragua, ésta debería ser validada en con un referendo para darle seguridad a los inversionistas que quieran invertir en este proyecto, considera el diputado social cristiano y otrora aliado al gobierno sandinista, Agustín Jarquín Anaya.
“Algunos estamos sugiriendo que si se aprueba finalmente esto que debiera ser validado por un referendo porque he señalado que una obra de este tipo debería contar con un respaldo casi unánime, digamos un consenso, porque eso le da seguridad al inversionista que venga”, opinó Jarquín vía telefónica a la emisora ADN.
“Si bien es cierto el partido sandinista tiene un poder hegemónico en todas las instancias del estado, tiene poder económico; todo el poder político- económico no es durable. Una obra que se concesionaría por cien años, si no tiene una estabilidad fundada en la credibilidad institucional y un respaldo fuerte de todos los actores políticos, grandes y pequeños y medianos, eso le crea una fragilidad para seguridad de quien va invertir una cantidad de dinero que se estima según el presidente, en 40 mil millones de dólares”, añadió.
En Costa Rica, la eventual construcción de un canal húmedo en Nicaragua llama la atención por la creencia que cursaría el río San Juan, para lo cual, según los ticos, debía contar con el permiso de su gobierno.
Ahora que Nicaragua descartó esa ruta, en este país se destacan las diligencias hechas por la cancillería ante el gobierno y empresarios chinos sobre las consecuencias de desarrollar el proyecto en este río que ha sido motivo de disputa histórica entre los dos países.
Para que Nicaragua desistiera de la idea de construir un canal por este cauce, sopesó más los estudios de pre factibilidad técnica y no la queja costarricense ante empresarios y el gobierno chino, según diputado Jarquín.
Comentó sobre un estudio de una firma holandesa (refiriéndose a Royal Haskoning-DHV y Ecorys) el cual descartaba la ruta.
“(La noticia de que no pasará por el San Juan) no fue de tremendo impacto, porque aquí habían muchas voces señalando también que el transcurso por el río iba afectar de manera muy drástica la biodiversidad y más aunque no ha habido una expresión categórica, mi valoración es que esto se ha recibido con beneplácito, el que no se afecte el río y tampoco las relaciones con el hermano país de Costa Rica”, señaló.
Por medio del embajador en Beijing, Marco Vinicio Ruiz, Costa Rica pidió al gobierno de China y a Jing Wang, presidente de Xinwei, la empresa que estaría detrás del canal interoceánico, que impediría el proyecto porque las zonas aledañas al San Juan son objeto de un litigio internacional.