Aunque parezca mentira, hasta hace 15 años muchos hombres no sabían que las mujeres hablaban de sexo sin miramientos y, sobre todo, sin compasión. La que descubrió el pastel fue Sex and the City, serie que revolucionó la televisión y que nueve años después de su último capítulo sigue siendo influyente.
Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda marcaron la diferencia: muchos hombres que seguían pensando que eran más sexuales por naturaleza, se ruborizaron. Y muchas mujeres, que ya lo sabían pero nunca habían dicho nada, se rieron primero por dentro y luego sin pudor ante frases como “dile a un hombre que le odias y tendrás el mejor sexo de tu vida”.
El caso es que, desde aquel 7 de junio de 1998, todos se quedaron enganchados al televisor, viendo cómo se desglosaba esa verdad no reconocida.
Superado el tabú sexual (o no), seis temporadas después y dos películas, la serie sigue en el imaginario colectivo, con millones de espectadores que vuelven a ella como si fuera el evangelio de la mujer contemporánea.
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