Elízabeth Romero
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«Vivimos en una sociedad donde hay ansias ilimitadas de poder, un poder que se vuelve también un dios al que se adora y hay poder que no hay ley que lo controle, ya no hay poder que esté al servicio del bien común y de la sociedad , hay un poder ilimitado y se busca con todas las ansias incluso, perpetuarse en el poder indefinidamente», criticó hoy el Obispo Auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez en la misa celebrada en la Catedral Metropolitana.
El religioso consideró que este es un problema generalizado en toda Latinoamérica pues así coincidió recientemente en un encuentro religioso con obispos de la región latinoamericanos y este, aclaró, no es el camino de Jesús.
Báez señaló que lastimosamente en la sociedad actual además hay grandes ambiciones de acumular dinero donde por ello a la gente no le importa atropellar al otro.»Vivimos en una socidad que ansía desordenamente el placer, ese no es el camino de Jesús. Vivimos en una sociedad donde lastimosamente hay grandes ambiciones de acumular dinero, y aquí, se idolatra el dinero, porque el dinero se pone antes que las personas. Vivimos en una sociedad y no nos vayamos muy lejos, podríamos hablar de toda la crisis financiera del capitalismo mundial, pero aquí sabemos cuanta gente adora al dios dinero y cuanta gente vende la conciencia por dinero y cuanta gente calla la mentira e injusticia por dinero», afirmó Báez.
A la misa acudió un pequeño grupo de los adultos mayores que protestan por el pago de una pensión reducida ante el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social( INSS) y los jóvenes vapueleados la madrugada de ayer por grupos de choque a quienes el religioso calificó de «turbas vulgares y violentas». Los jóvenes portaban cirios encendidos y el religioso los presentó a la feligresía como un ejemplo a seguir por la sociedad.
El oficio religioso fue muy emotivo, el obispo auxiliar fue ovasionado constantemente por la multitud que se congregó en el templo donde dijo fueron acogidos los jovenes por ser esa su casa, tarss ser golpeados y expulsados de donde respaldaban a los ancianos.
Báez también se refirió a la visita del sábado al sitio donde los jóvenes y ancianos fueron agredios, esto según dijo, los expuso tanto a él como al Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes.
Sin embargo, indicó que ambos antes se habían pronunciado en un comunicado «ante algo injusto como el que se está cometiendo contra estos ancianos que nos están dando un ejemplo, porque estan luchando por ellos y por el futuro nuestro también, ¿cómo ibamos a callar'».
La mañana del sábado refirio no se podían quedar tranquilos en la cama cuando recibían llamadas de los chavalos aterrorizados que les contaban lo que estaba ocurriendo, al tiempo que calificó como de «cobarde violencia» la que sufrieron los jóvenes, «simplemente por hacer la caridad», pues alegó que ellos no hacían politica partidista contra la injusticia que se cometió contra los ancianos.
Y al retomar la palabra del Evangelio cuando Jesús preguntaba «¿quien dice la gente que soy yo?».
Báez también dejó un mensaje a la feligresía presente: «¿Que dice la gente de nosotros? no nos importa … hemos actuado por amor, nos hemos expuestos en el nombre del Señor hemos hecho lo que teníamos que hacer como pastores a la luz del evangelio, que dice la gente de nosotros no nos importa, yo les dejo una pta que si nos importa quien dicen ustedes que somos nosotros?».