José Garth Medina
El tráfico del Pacífico al Caribe Norte (RAAN) de Nicaragua ha sido paralizado en su totalidad ya que la presión del agua por la crecida del río Tuma en Mulukukú provocó fisuras en el puente y hay un peligro inminente de que este se desplome, por ello las autoridades locales han decidido paralizar el paso vehicular.
Desde las 10:00 a.m. de ayer fue suspendido el paso de vehículos, lo que obliga a los transportistas a utilizar la vía Waslala para llegar del Caribe hacia Managua y otros departamentos del país, según explica el alcalde Guillermo Dávila.
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Además de la presión de las aguas, una rastra cargada que se movilizó por este puente provocó más daños en el mismo.
MÁS ATRASO
En la vía Siuna-Waslala también se están presentando atrasos en el sector trasporte debido a que colapsó una alcantarilla en el sector de Rosa Grande lo que dejó partida la vía.
Se han enviado dos equipos técnicos para realizar una evaluación al puente y determinar el estado en que se encuentra. Otro de los equipos va a realizar un diagnóstico en las alcantarillas sobre la vía Siuna-Waslala.
“La idea es garantizar que se logre un tráfico normal por Waslala. Hemos orientado que todo el transporte pesado se desvíe por Waslala, pues la idea es que se hagan los trabajos necesarios para garantizar la transitabilidad por esta vía”, comenta Alberto González, delegado del MTI.
En la región caribeña se ha obstruido el paso en el sector del lanchón en el río Wawa, a 30 kilómetros de Bilwi y en los puentes Susun y Sasha en la vía Rosita-Bilwi.
La Asamblea Nacional destinó veinte millones de córdobas para el mantenimiento del puente Mulukukú, que se invirtió en pintura especial para evitar la corrosión y está previsto un mantenimiento al puente, explicó González.
20 millones de córdobas es el monto que la Asamblea Nacional destinó para el mantenimiento del Río Mulukukú en este año. Por ahora las autoridades se darán a la tarea de evaluar los daños.
El puente Mulukukú sirve de conexión entre el Pacífico y el Caribe Norte de Nicaragua. Es uno de los más grandes en la RAAN y posee más de 150 metros de longitud. En 1988 con el paso del huracán Joan colapsó y volvió a utilizarse un año después. En ese entonces los ingenieros encargados de la reconstrucción calcularon que este tendría 20 años más de vida útil. Sin embargo, la presión de las aguas del río Tuma ha provocado varias fisuras que lo pueden llevar a colapsar.
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