La decoración oriental regresa a la actualidad. Muebles, vajillas, cojines, una decoración tan minimalista como profusa en dibujos. Con escasos detalles puede transformar un ambiente, cita el artículo publicado por terra.com.
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Agrega que borlones en las llaves o cerraduras de los armarios, flores delicadas que se dibujan en muebles y textiles, blancos inmaculados y colores novedosos que se unen a los intensos y tradicionales rojos. Una apuesta exprés, una amalgama de pequeños detalles que permiten introducirnos en una nueva decoración.
Velas y diseños de los tradicionales dragones, varitas aromáticas, posavasos y cuencos para sopas y arroz son complementos que no hay que pasar por alto si quiere poner al día la decoración de su hogar. Un estilo del que tampoco quedan excluidas las consolas, aparadores, mesas auxiliares, bancos y muebles para televisión.
AMBIENTE CON COLOR
El rojo durante la dinastía Ming era el símbolo del emperador y continúa siendo uno de los tonos fundamentales en este tipo de decoración. Las lámparas de papel ovaladas son como farolillos de exterior en el interior. Una iluminación cálida para crear una atmósfera envolvente.
Las máscaras son otro de los complementos imprescindibles de pared, además de cuadros alusivos y pequeños detalles como cajas de latón para guardar el té o tazas y teteras con palabras impresas.
La firma de vajillas italiana Seletti ha optado por una línea diversa, un híbrido original, muy poco convencional para platos y tazas. La colección Hybrid está realizada, según explican sus creadores, a partir de una reflexión histórica y cultural en la elaboración y producción de la porcelana oriental y occidental.
El resultado es una pieza que ensambla dos historias, dos diseños delimitados en el centro con colores que refuerzan cada dibujo, pero que “consagran la unión” de ambos estilos.
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