Carla Torres y Rezaye Álvarez
Hambre, sed, agresiones físicas y verbales soportaron decenas de adultos mayores durante los ocho días de protesta en las inmediaciones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) para exigir su pensión reducida de vejez.
Para sorpresa de todos e incluso de los mismos ancianos que se mantenían en el plantón, Porfirio García, presidente de la Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM), logró abrir las negociaciones con el Gobierno para bien o para mal.
“Se puede decir que nosotros estamos satisfechos por abrir el diálogo. Empezar a dialogar sobre los problemas que más aquejan a los adultos mayores”, agregó.
Buscando la forma de dar respuesta a esas grandes necesidades que tienen los adultos y que están pasando muchos problemas de carácter de salud, de alimentación”, dijo García.
Ayer, la UNAM firmó algunos acuerdos con el INSS y la Promotoría Solidaria, los cuales incluyen beneficios sociales —conformada por organismos del orteguismo— para recuperar las llamadas ayudas técnicas como bastones, sillas de ruedas y medicinas entre otros, pero en el acuerdo no apareció la palabra pensión.
Se acordó realizar una reunión semanal los jueves a las 9:00 a.m. en la Secretaría de la Presidencia con la participación del INSS, UNAM, el Minsa y la Promotoría Solidaria de Juventud Sandinista, bajo la coordinación del Ministerio de Hacienda.
Abogados del INSS y del movimiento de Jóvenes Técnicos y Profesionales de Juventud Sandinista elaborarán poderes para retiros de bonos de las personas enfermas y con dificultades de movilización.
Resolver problemas de entrega de bonos en bancos.
Garantizar ayudas técnicas y medios auxiliares en visitas casa a casa de la Promotoría Solidaria y de la UNAM.
Garantizar exámenes de la vista y anteojos que se requieran a 8,000 personas que reciben bono solidario entre junio y septiembre del 2013.
La Promotoría Solidaria atenderá de manera permanente en las oficinas de la UNAM y en otros locales departamentales.
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GARCÍA DICE QUE “ES UN PROCESO”
Al cuestionar a García al respecto, manifestó que ellos entienden que no todo se puede conseguir de una vez, es decir que todo debe ser en un proceso y el primer paso es haber logrado el diálogo. Además confió que en el proceso de reuniones se le vaya dando respuesta paulatinamente a todas las demandas de los adultos mayores
“Tenemos ya planteamientos concretos sobre bonos, paquetes y en las próximas reuniones haremos los planteamientos específicos”, indicó García.
En cuanto a la depuración de las filas de la UNAM, García dijo que hay afiliados de esta asociación que nunca han cotizado o no cumplen las 250 semanas cotizadas, también hay personas que no tienen la edad para ser consideradas adultos mayores, es decir 60 años y serán separadas de la asociación
El dirigente de UNAM dejó abierta la posibilidad de regresar a las calles a protestar si el Gobierno no cumple con los acuerdos alcanzados.
Finalmente, agradeció a todos los ciudadanos que apoyaron la protesta y reiteró una vez más que su organización es de carácter social, no una manipulación de la derecha como dijo el Gobierno.
Mientras tanto, Roberto López, director ejecutivo del INSS, repitió lo que dijo ayer en el acto partidario del orteguismo, que buscaba acallar la creciente protesta de los adultos mayores, indicando que buscarán soluciones de acuerdo con las posibilidades del Gobierno.
EL VIACRUCIS
El lunes 17 de junio, los adultos mayores afiliados a UNAM decidieron tomarse las instalaciones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y cada una de las sucursales a nivel nacional y pidieron el apoyo de la población, ya que llevan seis años pidiendo al gobierno del inconstitucional Daniel Ortega que les entregue sus pensiones reducidas.
En el primer día se reportaron algunos incidentes. En la sucursal Oscar Turcios, ubicada en Multicentro Las Américas, la protesta coincidió con el día de pago de los jubilados y pensionados, donde se realizó una trifulca que tuvo como resultado una puerta de vidrio destruida y algunos ancianos lesionados.
El martes 18 de junio, después del mediodía, empezaron a llegar los víveres, levantando el ánimo en la protesta.
Sin embargo, un grupo de ancianos decidió tomarse el parqueo interno del INSS central, pero fueron agredidos físicamente por los guardas de seguridad que cuidaban el edificio. Paulino Blandón, de 64 años, fue lesionado en la cabeza, pero después de recibir atención médica regresó a la protesta.
En la noche, la Policía Nacional cercó el lugar y no permitió el ingreso de agua ni alimentos para los ancianos que protestaban dentro del estacionamiento.
El miércoles fue una día violento. Al clamor por agua y alimentos de parte de los ancianos acudieron jóvenes universitarios, quienes hicieron todo lo humanamente posible para abastecer a los demandantes.
Tres cordones policiales impidieron el abastecimiento de víveres a los adultos mayores. Ante la negativa policial, los ciudadanos intentaron ingresar a la fuerza y hubo varias personas golpeadas y detenidas.
Luego, en horas de la madrugada del pasado jueves, los viejitos fueron sacados con engaño de las instalaciones del INSS.
Los siguientes días, los ancianos se plantaron en los alrededores del INSS con el apoyo de los jóvenes que armaron champas para guardar alimentos y medicinas.
El sábado en la mañana simpatizantes sandinistas destruyeron las champas, golpearon a todos los manifestantes jóvenes y adultos ante la vista y paciencia de la Policía. Luego fueron enviados empleados públicos para asediar a los ancianos durante el fin de semana.
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