El sábado en Liberia, Costa Rica, el excampeón mundial Bryan “Tiquito” Vásquez noqueó en cuatro rounds al mexicano Eugenio López, a quien dominó y envió cuatro veces a la lona.
Sin embargo, más allá del triunfo, lo que verdaderamente interesaba a Vásquez era la condición de su mano derecha que se resintió días antes de esta pelea con López y el compromiso que sostendrá el 10 de agosto en México, contra el nicaragüense René “Chirizo” González, por la corona superpluma interina de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
“Pienso que esa pelea con el Chirizo González será muy exigente”, reconoció de entrada Vásquez. “Ambos vamos a pelear por nuestros países, por el orgullo de ganar y voy a echarlas todas para salir adelante”, añadió.
Vásquez prometió realizar la mejor preparación de su carrera para este combate con el “Chirizo”, y no descuidarse como lo hizo en su momento cuando enfrentó al japonés Takashi Uchiyama, en diciembre pasado, ante quien cayó por la vía del nocaut en ocho rounds.
“Estoy seguro que ese título me lo voy a traer a Costa Rica. Ya conozco al Chirizo, sé lo que tiene, él también me conoce, así que el que llegue mejor preparado saldrá adelante”, reiteró.
Este combate de Vásquez con González suena extraño que tenga como sede México.
En un inicio, se habló que Costa Rica sería la sede del choque, pero el promotor Ricardo Maldonado Jr., quien dirige la carrera del “Chirizo”, hizo una oferta tentadora a los manejadores de Vásquez para llevarse esa pelea a México.
Así que el “Chirizo” peleará protegido y eso será un factor en contra del “Tiquito” Vásquez.
“Para mí es una fortuna pelear en México, porque somos boxeadores de dos países pequeños que van a pelear en la meca de este deporte. Estoy contento con esta oportunidad y sé que ambos daremos la pelea de la noche ese 10 de agosto”, reiteró el “Tiquito”.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 B
