El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, aseguró este martes que Estados Unidos y Rusia no renuncian a una conferencia internacional sobre Siria, pero tendría que celebrarse después de agosto.
Estados Unidos y Rusia «estiman que la conferencia debería celebrarse cuanto antes», declaró tras reunirse con su homólogo ruso Serguei Lavrov, al margen de una reunión de países de Asia Pacífico en Brunéi.
Sin embargo, esta conferencia, llamada Ginebra 2, que debía inicialmente ser convocada para junio, será retardada de nuevo.
No se llevará a cabo en julio a causa de las consultas entre Estados Unidos y Rusia destinadas a solucionar sus diferencias sobre el tema y «agosto es muy difícil para los europeos y otros» países, afirmó Kerry, refiriéndose de manera implícita a las vacaciones estivales.
Estados Unidos y Rusia quieren que la conferencia de Ginebra sirva para abrir negociaciones entre el régimen y la oposición en Siria tras más de dos años de conflicto. Pero los dos países están en desacuerdo en varios puntos, entre ellos en el deseo de Rusia de que Irán participe en las negociaciones. Rusia e Irán son los principales apoyos al régimen del presidente sirio Bashar Al Asad.
John Kerry reiteró el acuerdo entre Estados Unidos y Rusia sobre una transición política con la formación de un gobierno compuesto a la vez por miembros del régimen y de la oposición. «Estamos firmes, más que firmes en la disposición [de continuar] el proceso de Ginebra», aseguró.
En junio de 2012, la primera conferencia de Ginebra reunió a jefes de la diplomacia de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Gran Bretaña), representantes de Irak, Kuwait, Catar, Turquía, y responsables de la ONU y la Unión Europea.
Desde que empezó en marzo de 2011, el conflicto en Siria ha causado más de 100,000 muertos.
