Lucía Navas
Como un pícher emergente le tocó a Rosendo Mayorga Baranello asumir la presidencia de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), hace poco más de un mes. La renuncia al cargo de Mario González (quien había sido reelecto por un año más) obligó a que la junta directiva de la Cámara tomara una decisión rápida y el 27 de mayo ascendió a Mayorga, quien era el vicepresidente de la organización.
Proviene del sector de corredores de seguros y su estreno como presidente de Caconic ha sido en un contexto nada favorable para el comercio. Mayorga admite que han experimentado una fuerte contracción y las razones son la adaptación a la nueva Ley de Concertación Tributaria, la Ley de Concesión a los Servicios de Inspección no Intrusiva (de escáner), en los puestos de control de fronteras para la seguridad nacional y hasta la muerte del presidente venezolano Hugo Chávez.
Es abierto al hablar. Y mucho. Pese al revés que tuvieron recientemente por la aprobación de la Ley de Escáner, confía que las cosas mejorarán, pues “a nadie más que el Gobierno le conviene que llevemos una relación franca y tranquila”.
Se nota un sube y baja este año en las cifras del sector comercio que muestran que no le va tan bien pese a que la economía sí crece, ¿qué pasa?
Hasta el mes de enero de 2013, las ventas del sector comercio que por muchos meses se había mantenido un crecimiento del 15 por ciento, ya en febrero y marzo hubo un bajón fortísimo de prácticamente un veinte por ciento de las ventas del sector. Analizando la situación hay varios factores que se le pueden atribuir. Primero la reforma de la Ley Tributaria, que vino a cambiar totalmente el esquema o la costumbre de la forma de reportar nuestros impuestos todos los años. Anteriormente era del primero de julio al 30 de junio (de un año y otro) y ahora pasó a un año calendario. Eso hizo que muchas empresas que tuvieron que cortar sus libros (de contabilidad) al 31 de diciembre y pagar los impuestos a más tardar en marzo y por ello la liquidez se bajó. Otro factor muy importante es Venezuela. La muerte del presidente (Hugo) Chávez afectó muchísimo, porque hubo como un detente en nuestro comercio con Venezuela, que es uno de nuestros principales destinos de nuestras exportaciones. Ya en abril volvemos a subir un 15 por ciento.
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¿Podrá mantenerse esa tendencia el resto del año?
Lo que pasa es que Nicaragua es impredecible y hay una serie de factores donde no solo lo económico influye sino también las leyes y proyectos de leyes que van saliendo. En ese sentido el comerciante nicaragüense es muy precavido, estudia muy bien los pasos que se van a dar. Si nos ponemos a compararnos con el año pasado en estos momentos todas las empresas estarían saliendo de sus inventarios a como sea, habrían grandes rebajas para al 30 de junio declarar sus impuestos con cero inventario. En este momento no existe ese estímulo de salir de tus inventarios.
¿La Ley Fiscal vino a desinflar el comercio?
No, no vino a desinflar, lo que sí vino fue a cambiar las costumbres y vino a cambiar los esquemas y a mucha gente les vino a mover el piso (…) El comerciante es muy cauteloso, te repito, y la Ley de Escáner (en las aduanas) vino a movernos otra vez el piso al comercio. Van a ver que eso sí causará muchos problemas porque viene a encarecer nuestras importaciones y exportaciones; de acuerdo a como está presentada es un impuesto disfrazado ese 0.26 por ciento (sobre el valor de la mercancía)… si lo vemos desde el punto de vista ad valórem; una importación de 400,000 dólares estamos hablando de casi dos mil dólares más por el escáner, pasés o no pasés, prácticamente es obligado pagarlo.
Esta ley salió de repente y en menos de una semana se presentó y aprobó. ¿A qué cree que responde esta ley?
Si lo vemos desde el punto de vista técnico, el pase por un sistema de escáner vendría a agilizar los embotellamientos que tenemos de contenedores en las fronteras. ¿Que se lo dieron a una compañía X? Eso no me quita el sueño, lo que me preocupa es el precio porque nos salimos de los esquemas de Centroamérica. Tiene que haber una reacción de nuestros países vecinos porque esta Ley contempla que hasta los contenedores en tránsito van a pagar. ¿Van a pagar las zonas francas? ¿ Van a pagar las medicinas? Hay una serie de afectaciones en el mercado.
¿Creen lograr que se enderece a través de la Presidencia y cuál sería la mejor salida para el sector?
Se está trabajando en eso, haber si se puede hacer algo… una tasa establecida, que no sea porcentual. A mí me preocupa cuando dicen “ve eso lo vamos a ver vía normativa”, porque nunca puede estar por encima de la ley y aquí ya han habido antecedentes que la normativa está por arriba de la Ley. Hay que ser cuidadosos sobre lo que se decide.
Asume la Presidencia de Caconic en un momento muy complicado…
Esos son los retos que debemos enfrentar en Nicaragua y el comercio es muy dinámico. Yo estoy hecho para los retos, estas piedras en el camino debemos ver cómo las apartamos.
¿Hay un diálogo satisfactorio con el Gobierno para seguir entendiéndose?
Te puedo decir que más del noventa por ciento de las leyes económicas ha sido consensuado con el Gobierno. Te cuento además que en la reunión de Camacol (Cámara de Comercio Latina) en Miami, (hace unas semanas) de todas las cámaras de comercio de América Latina fuimos fuertemente criticados por ciertos países de por qué teníamos ese diálogo con el Gobierno. Nuestra respuesta fue sencilla: de que venimos de una guerra y no queremos saber de eso, sino que queremos sacar al país adelante y la mejor forma es ponernos de acuerdo. Ya todo ese antagonismo, ese pleito entre Gobierno y empresa privada, debe acabarse.
Ese tipo de críticas también se hacen aquí, de que los empresarios cuando se sientan con el Gobierno solo es para sus intereses y no los de la mayoría…
Eso depende. Si el comercio anda bien, la mayoría anda bien, si el comercio anda mal la mayoría va a andar mal. Eso habría que verlo desde qué óptica. Todavía hay sectores en Nicaragua, políticamente hablando, que se quedaron en el pasado, se saben exactamente quiénes son y esos sectores jamás van a estar de acuerdo en lo que hagamos. La discusión con el Gobierno es todo el tiempo y en todos los países se da, imaginate qué aburrida fuera la vida si no tuviésemos que discutir vainas.
En leyes tan importantes como la del Gran Canal y la de Escáner no fueron tomados en cuenta. ¿Cuál es la satisfacción de sentarse con un Gobierno así?
A mí me gusta pescar y esto es como el pescadito, a veces uno jala tres y suelta tres y no ganaste ninguna, o jalaste tres y soltás dos, ganás una. No todo el tiempo son ganar, ganar, ganar… ni todo el tiempo son perder, perder, perder. Lo que respecta al Canal eso lo está viendo el Cosep directamente. Lo que respecta a la Ley de Escáner, si todavía no hemos perdido la lucha, es una batalla que no consideramos perdida. Estamos platicando con el Gobierno y lo va a entender porque a nadie más que el Gobierno le conviene que llevemos una relación franca y tranquila.
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