El abogado ruso Serguei Magnitski, empleado del fondo occidental Hermitage Capital, fue declarado culpable de fraude fiscal este jueves por un tribunal de Moscú a pesar de haber muerto en prisión en 2009, en un proceso que generó fuertes tensiones entre Moscú y Washington.
El dueño de ese fondo, el británico William Browder, juzgado en ausencia, también fue declarado culpable de "evasión fiscal a gran escala en banda organizada" por el tribunal Tverskoi y condenado a nueve años de prisión.
Numerosos periodistas estaban presentes en la pequeña sala del tribunal, cuyo banquillo de los acusados estaba simbólicamente vacío, ya que Magnitsky murió en prisión en noviembre 2009 y Browder se ha negado a regresar a Rusia desde que comenzó este polémico caso. "La decisión de hoy entrará en la historia como una de las vergüenzas más grandes para Rusia desde la era de Josef Stalin", el exdictador soviético, declaró Browder en un comunicado.
William Browder lleva a cabo una campaña para que los implicados en la muerte del jurista, de 37 años, golpeado y privado intencionadamente de atención médica en prisión, según un informe sin efecto legal, sean juzgados. "La desesperación ante esta decisión muestra hasta dónde Putin está dispuesto a llegar y a replicar contra cualquier persona que denuncia el robo y la corrupción del régimen", agregó.
La presidenta de Lituania, Dalia Grybaukaite, que en julio se hizo cargo de la presidencia rotativa de la Unión Europea, criticó la sentencia. "El mismo hecho de que haya una condena nos preocupa y constituye un acto simbólico que muestra el nivel de violación de los derechos humanos y el deterioro de la situación de los derechos humanos en Rusia", declaró Grybaukaite durante una conferencia de prensa en Vilna junto al presidente alemán, Joachim Gauck. Gauck declaró por su parte que este juicio es "una nueva señal de que los europeos tienen todos los motivos para intensificar las discusiones con Rusia sobre el Estado de derecho".
Serguei Magnitski, un abogado que se convirtió en un símbolo de la lucha contra la corrupción endémica en Rusia, fue arrestado en 2008 después de haber denunciado un fraude de 5.400 millones de rublos (130 millones de euros) urdido, según él, por responsables de la policía y de Hacienda en detrimento de su empresa y del Estado ruso. Magnitski fue acusado de evasión fiscal, al igual que Browder, por las mismas personas que, según ellos, participaban en la red de fraudes.
Rusia emitió una orden de arresto contra Browder y exigió su extradición, pero Interpol se negó a aceptar esta petición argumentando que el caso era "principalmente de índole política". El ‘caso Magnitski’ generó tensiones entre Rusia y Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses promulgaron en diciembre pasado una ley que prohíbe la entrada a Estados Unidos de responsables rusos implicados en la muerte del jurista o en otras violaciones de derechos humanos.
Rusia respondió el mismo mes con la adopción de una ley que prevé principalmente establecer una lista de estadounidenses y otros ciudadanos extranjeros indeseables en Rusia, y también prohibió la adopción de niños rusos por parte de estadounidenses.
