Elízabeth Romero
En el caso de Luvy de Jesús Pérez, esto no ocurrió, señaló el abogado de la CPDH, Pablo Cuevas, quien dio seguimiento al caso del joven reo fallecido en una celda policial.
La CPDH solicitará a Asuntos Internos de la Policía los resultados de la investigación al respecto, pues considera que el caso no puede quedar impune.
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Tras la decisión de un tribunal de jurado de eximir de responsabilidades al único sospechoso por la muerte del joven Luvy de Jesús Pérez, mientras estuvo detenido en celdas del Distrito Seis de la Policía, queda la interrogante en el aire ¿Qué pasó en ese lugar? Por el hecho ocurrido en abril pasado, la Policía únicamente remitió a los tribunales a otro detenido identificado como Carlos David Obando.
Para el abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Pablo Cuevas, lo que está claro es que “una persona murió por negligencia, por homicidio, lo que no puede quedar impune”.
El último día de abril, Lucía Oporta y Carlos Pérez Silva, padres de la víctima, denunciaron en la CPDH que cuatro días después de su detención en celdas del Distrito Seis de la Policía a su hijo se lo entregaron muerto. En su denuncia la madre dijo: “Cuando a mi hijo se lo llevaron (de la casa) no tenía golpes, no tenía nada. Mi hijo se lo llevaron bueno y sano”.
El padre estima que su hijo fue torturado porque presentaba fracturas en la parte frontal del rostro.
El abogado de la CPDH recordó que en su momento acompañaron a los familiares de la víctima a la Dirección de Asuntos Internos de la Policía, y entre otras cosas pudieron conocer que el informe del forense dejaba entrever que ni la Policía ni los reos tenían responsabilidad en la muerte del detenido.
El informe del forense revelaba que el cuerpo de la víctima presentaba lesiones provocadas desde hacía siete días. “Aunque la versión de los familiares decía que él tenía cinco días de estar detenido, la Policía decía que solo eran dos días detenido”, señaló Cuevas.
En el expediente del caso habían testimonios variados de reos: unos decían que el reo se golpeó contra los barrotes, otros que llegó golpeado por la Policía y otros que fue golpeado por el detenido Carlos David Obando, quien negó todo y fue declarado inocente.
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