Bogotá/ EFE
El Gobierno de Colombia combatirá con “contundencia” a las FARC después de que en ataques atribuidos a esa guerrilla, implicada en un proceso de paz, murieran el sábado 19 militares, dijo ayer el presidente, Juan Manuel Santos.
“Esta operación continúa”, señaló el mandatario, al especificar que la orden que dio a los militares y policías fue seguir adelante “para dar con los responsables de ese vil ataque a nuestros soldados”.
Analistas consideran que las acciones del sábado representan uno de los golpes más fuertes propinados por las FARC a la fuerza pública, desde que ese grupo y el gobierno de Santos emprendieran diálogos de paz en Cuba, en noviembre pasado.
Santos anunció la respuesta “contundente” a dos ataques atribuidos a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) registrados el sábado, cuando se celebraba el Día de la Independencia, en los departamentos de Arauca (este, frontera con Venezuela), donde 15 militares perdieron la vida al ser emboscados, y Caquetá (sur), donde fallecieron otros cuatro en combates.
CIFRA DE MUERTOS PUEDE SUBIR
El petrolero Arauca acogió ayer el consejo de seguridad en el que Santos, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, la cúpula militar y policial y los mandatarios regionales evaluaron la situación en la zona y la aplicación de la estrategia “Espada de honor”, que, según el jefe de Estado, ha reducido el número de efectivos de las FARC en un 53 por ciento en año y medio.
El presidente explicó que el pelotón que cuidaba el oleoducto Bicentenario en Arauca fue atacado por unos setenta guerrilleros.
“Ahí infortunadamente fueron asesinados 15 de nuestros militares: 13 soldados profesionales y 2 suboficiales”, enfatizó.
Luego continuaron los combates, tras los que fueron capturados unos doce guerrilleros, de los que cinco estaban heridos y fueron atendidos por la fuerza pública.
Según Santos, aún se verifica el número de miembros de las FARC muertos en la reacción de la fuerza pública, que podrían llegar a 22, de acuerdo con diversas fuentes.
EXMARINE IBA ADVERTIDO
El exmarine secuestrado por las FARC el pasado 20 de junio, Kevin Scott Sutay, había firmado un acta de responsabilidad con la Policía colombiana para ingresar por tierra en la zona conflictiva del sur del país en la que fue hecho cautivo. Así lo señaló ayer el director del grupo de antisecuestro y antiextorsión de la Policía Colombiana (Gaula), el general Humberto Guatibonza, en declaraciones a medios locales. Sutay, que como había aclarado el embajador estadounidense en Colombia, Michael McKinley, hacía turismo por América Latina, había llegado a Bogotá el 8 de junio y el día 11 se encontraba en San José del Guaviare, capital del selvático y conflictivo departamento del Guaviare. “Se le advirtió de que era una zona muy peligrosa, que había mucho delincuente por allí, que también podía ser objeto de secuestro” dijo el militar.
Así como tenemos la mano tendida y estamos dialogando (con la guerrilla), también tenemos el garrote, tenemos la contundencia militar y la vamos a aplicar”, sostuvo Juan Manuel Santos.
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