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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Vicente Maltez, internista. LA PRENSA/O. NAVARRETE

El cerebro plástico

Abordamos la inquietud de un lector sobre cómo evitar el envejecimiento de nuestro cerebro, surgida a propósito de la pérdida de uno de sus padres, de 85 años, por avanzada demencia tipo Enfermedad de Alzheimer (EA).

Vicente Maltez

 Médico Internista

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Abordamos la inquietud de un lector sobre cómo evitar el envejecimiento de nuestro cerebro, surgida a propósito de la pérdida de uno de sus padres, de 85 años, por avanzada demencia tipo Enfermedad de Alzheimer (EA).

La demencia es un síndrome caracterizado por pérdida progresiva de la capacidad de aprender, memoria, lenguaje y juicio. El riesgo de padecerla comienza a partir de 50 años y afecta en especial a mujeres.

Los principales factores de riesgo son avanzada edad y antecedentes familiares positivos. Por ejemplo el dramático caso del escritor colombiano Gabriel García Márquez, cuya madre y hermano fallecieron de EA.

Después de los 25 años comienza el envejecimiento del cerebro y se pierde cada año el uno por ciento de las neuronas hasta los setenta, que podemos haber perdido hasta un tercio.

Dependiendo cuánto y cómo cuidemos nuestra salud general y cerebral podemos salirle al paso al envejecimiento de nuestro cerebro, cuyo tamaño y funciones disminuyen sufriendo una especie de “encogimiento”.

La capacidad del cerebro de “defenderse” o plasticidad cerebral está demostrada. Es la capacidad de la mente de cambiar, aprender nuevos conocimientos y responder a diferentes circunstancias a lo largo de la vida. Si dejamos de ejercitar la mente comienza el declive del cerebro, comparable a un músculo más, pierde su vitalidad que se manifiesta por esa terrible pérdida progresiva de la memoria que es la demencia.

No hay vacunas ni tratamientos efectivos para la EA, pero gana fuerza la prevención, cambiando el estilo de vida: actividad física como la caminata evitan encogimiento cerebral, dieta saludable , no abusar del tabaco y alcohol, control de enfermedades crónicas, suplementos de omega 3, vitaminas y todo tipo de actividad mental son fundamentales.

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