Papa llama a evangelizar

Francisco, el primer papa latinoamericano, tuvo un vibrante recibimiento ayer en Río de Janeiro, durante su primera visita al continente, aunque en la noche se registró una protesta masiva de manifestantes que reclaman el gasto público por la visita del pontífice.

AFPTV: Francisco llegó a Brasil

RÍO DE JANEIRO/AFP/EFE/AP

Francisco, el primer papa latinoamericano, tuvo un vibrante recibimiento ayer en Río de Janeiro, durante su primera visita al continente, aunque en la noche se registró una protesta masiva de manifestantes que reclaman el gasto público por la visita del pontífice.

En su primer discurso en el Palacio Guanabara, sede del gobierno de Río, donde estuvo acompañado por la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, el papa lanzó un llamado a los jóvenes a evangelizar y les pidió que “vayan más allá de las fronteras de lo humanamente posible y creen un mundo de hermanos y hermanas”, en un país donde cientos de miles de jóvenes protagonizaron en junio históricas protestas contra la corrupción de los políticos y por servicios de calidad.

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A bordo del avión que lo conducía a Brasil, Francisco advirtió a los periodistas que lo acompañaban que el mundo corre el riesgo de tener una generación entera de jóvenes desempleados.

“Mi viaje tiene como objetivo estimular a los jóvenes para que se integren en el tejido social, con los ancianos”, explicó el pontífice argentino, quien también condenó “la cultura del rechazo a los ancianos”.

Respetando su estilo sencillo y franco, el papa jesuita saludó uno por uno a los 70 periodistas que lo acompañan en el vuelo y reconoció que evita dar entrevistas porque le resulta “agotador”.

El domingo, un explosivo de fabricación casera fue hallado y detonado en un baño del estacionamiento del santuario nacional de Aparecida, que el papa visitará mañana.

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RECIBIMIENTO CON PROTESTAS

Cerca del palacio Guanabara, poco después de la partida del papa del lugar, centenares de manifestantes corrieron en todas direcciones tras ser dispersados por la Policía. Un agente policial en el lugar expresó que los manifestantes fueron dispersados luego de que lanzaron un cóctel molotov contra las fuerzas del orden. Al menos cuatro manifestantes fueron arrestados. Un fotógrafo de prensa fue herido y yacía en la calle, su cabeza sangrando abundantemente.

Además, grupos de homosexuales protagonizaron un “beijaço” (besazo) entre personas del mismo sexo para defender sus derechos frente al papa y varias mujeres mostraron los senos en protesta.

Los manifestantes fueron convocados por el grupo Anonymous Río y protestaban cerca del palacio Guanabara contra los 53 millones de dólares que costará a los contribuyentes brasileños la visita del papa Francisco y la JMJ. También gritaban consignas contra el gobernador Sergio Cabral —quemaron un muñeco que le representaba más temprano—, el alcalde Eduardo Paes y Rousseff.

BUSCA ENCONTRARSE CON JÓVENES 

El papa argentino, de 76 años, apóstol de una iglesia misionera y cercana a los pobres, presidirá en Brasil, el país con más católicos del mundo, la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), del 23 al 28 de julio, a la que asistirán un millón y medio de personas. Francisco visitará en sus siete días en Brasil una favela, a adictos de crack y el mayor santuario católico de Brasil, Aparecida, en el estado de Sao Paulo.

El papa dijo que vino a la JMJ para encontrarse con jóvenes “atraídos por los brazos abiertos del Cristo Redentor”. Los jóvenes “quieren encontrar un refugio en su abrazo, justo cerca de su corazón, volver a escuchar su llamada clara y potente: ‘Vayan y hagan discípulos a todas las naciones’”, afirmó Francisco, que mostró su sencillez vistiendo una simple sotana blanca con su cruz de plata, besando a la presidenta en ambas mejillas y viajando en una pequeña camioneta, sin motocicletas policiales que le abrieran el camino.

Sin aludir a las protestas, Francisco pidió garantizar derechos básicos a los jóvenes del mundo, como “seguridad y educación”.

Rousseff, por su lado, aseguró que la juventud brasileña está comprometida con una lucha “por una nueva sociedad” y estimó que la democracia, la inclusión social y la mejora de la calidad de vida impulsadas por su gobierno “generan deseos de más”.

PAPAMÓVIL SEMIDESCUBIERTO

El papa quiere mostrarse cercano al pueblo y el simple automóvil cerrado que lo llevó del aeropuerto internacional hasta la catedral metropolitana en el centro de Río fue cercado por multitudes de personas en repetidas oportunidades, muchas de las cuales le tiraban regalos por la ventanilla abierta. El coche debió frenar varias veces, mientras los guardias de seguridad que corrían junto al automóvil alejaban a la gente.

Tras llegar a la catedral, el papa subió al papamóvil y dio inicio a un paseo por el centro de la ciudad, hasta el teatro municipal, durante el cual besó y bendijo a varios niños. La multitud en delirio le rodeaba, mientras el papa, tranquilo, saludaba a todos con una sonrisa.