Róger Almanza G.
El sol calentaba las cabezas de miles de personas que como hormigas iban y venían desde la pista Simón Bolívar, pasaban por la ahora rotonda Hugo Chávez y llegaban hasta la rotonda El Güegüense. La tarde de ayer jueves, la euforia de la hípica de Managua apenas comenzaba, con sudor, olor a fritanga y a caballo.
Fue un recorrido de aproximadamente seis horas que presentó a muchos de los mejores caballos del país y contó con al menos 3,200 jinetes.
Los ranchos más aplaudidos fueron Rancho Majaloba, de Managua; Rancho MyR, de Jinotega; El Rosario, de Chinandega; Cinco Estrellas, de Estelí; Amerrisque, de Chontales y Rancho Escondido, de Diriamba.
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En pequeños grupos de jinetes, muchos de ellos vestidos al mejor estilo español, pasaban frente a las decenas de tarimas que fueron instaladas desde la noche anterior en las principales avenidas capitalinas.
Tarimas de empresas reconocidas fueron el lugar de reunión de muchos amantes de la hípica. La de la Alcaldía de Managua fue una de las más llamativas; pues además de ser de las más grandes, muchos de sus ocupantes lucían sombreros color rosado chicha.
Entre los sitios más populares estuvo la Terraza Toña, que fue ocupada por más de mil personas.
Al final, cuando el sol se despidió de la hípica, las carrozas alegóricas dieron el toque de fiesta a la conclusión del hípico de Managua, al ritmo de chicheros y música de chinamo.
De lujo
Para el especialista en equinos, Arturo Barberena, la hípica de Managua es la mejor del país, pues “presenta gran variedad de razas y lujosos atuendos, como ninguna otra hípica los muestra”, comentó.
En la hípica de Managua desfilaron siete razas de caballos representativas en el mundo. La más popular fue la del caballo iberoamericano, una raza muy común de Nicaragua y que, de acuerdo con Barberena, “aún está en formación”.
Los amantes del desfile hípico se dieron gusto al observar a elegantes caballos de Pura Raza Española o PRE, como se les conoce. Además, al caballo frisón francés, un elegante equino de color negro, y al frisón holandés, hermoso caballo de color negro con blanco.
Otras razas destacadas fueron el pinto americano, peruanos, y otros originarios de América del Norte, como el americano sandler.
Caballistas de Estelí, Matagalpa, Jinotega, Chontales, incluso Bluefields se dieron cita en la hípica de Managua, donde la presencia policial fue notoria.
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