El relevista leonés Wilton López ha sido desde el Juego de las Estrellas una aproximación de lo que esperaban los Rockies de Colorado de él.
Wilton llegó a la pausa del Clásico de mitad de temporada con efectividad de 4.57, la cual se elevó hasta 4.96 el 25 de julio, al permitir cuatro carreras limpias ante los Marlins de Miami.
- 70 juegos
[/doap_box]
Desde entonces, el nica solamente ha permitido carrera en dos de 20 relevos y su efectividad es de 1.37, por tres carreras limpias en 19.2 entradas, con tres juegos sostenidos (holds), más una victoria y una derrota.
El leonés estuvo tan mal antes de este repunte, que todavía da un poco de escalofrío sus números globales, en su primer año con los Rockies, quienes persiguieron al nica por su habilidad de provocar muchos roletazos.
Wilton debe seguir tirando finito para equilibrar la balanza, porque sin incluir los juegos de anoche, le bateaban para .295, muy por encima del promedio de la liga (.252) y con OPS (porcentaje sobre las bases más slugging) de .748, cuando la media de la liga es de .706. De modo que su actuación, está por debajo del promedio.
Además, este año ha dado el doble de bases por bolas (17) que en el 2012 (8), y su frecuencia ponchadora es inferior al de la temporada anterior con Houston.
Wilton ha dicho que el estadio de Colorado no le favorece, no solo porque es un parque de diversiones para los bateadores, sino porque sus picheos no tienen el mismo movimiento que en otros parques debido al clima y la altura.
Y si le va mal en Colorado, la confianza que se pierde en uno mismo, afecta el rendimiento en los otros estadios. Así podemos ver al nica le batean .308 en el Coors Field y .283 fuera. Lanza para 3.94 en casa y 3.93 de gira.
Sin embargo, en el último mes y medio de temporada, ha lanzado como el Wilton que conocíamos.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B
