Caracas/EFE/AFP
Venezuela hizo efectiva ayer su salida de la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH), exactamente un año después de que el entonces presidente Hugo Chávez (1999-2013) denunciara el sistema interamericano de justicia al acusarlo de estar manipulado por Estados Unidos.
Hace un año, Venezuela anunció su decisión de abandonar el Sistema Interamericano de Justicia tras una sentencia, que calificó de “aberrante”, de la Corte IDH a favor de Raúl Díaz, acusado de terrorismo y juzgado por poner bombas en sedes diplomáticas de España y Colombia en Caracas.
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El presidente Nicolás Maduro confirmó el lunes la salida del instrumento al dejar pasar el año que tuvo para considerarlo, señalando que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (IDH) “degeneraron y se creen un poder supranacional”.
“La decisión del comandante Chávez, cumplida por @NicolasMaduro, al separarnos del sistema interamericano de justicia, es sabia, justa y soberana”, escribió en Twitter el vicepresidente Jorge Arreaza, quien acusó a la CIDH y a la Corte IDH de ser “protectores de los intereses de los poderosos” y de no haber sido “jamás” defensores de “lo justo”.
“SON UNOS VIVOS”
El lunes, Maduro recordó que EE. UU. no forma parte de la Corte e hizo hincapié en la paradoja de que sea Washington la sede de la CIDH. “¡Son unos vivos!”, expresó Maduro, quien acusa a EE. UU., de tener un “largo historial de violaciones a derechos humanos” y de usar a la Organización de Estados Americanos (OEA) para sus intereses y afianzar su hegemonía.
Michael Shifter, presidente del centro de estudios Diálogo Interamericano, expresó ayer que “será difícil para Estados Unidos adoptar una posición muy dura” sobre la salida de Venezuela, dado que “no tiene la legitimidad” para hacerlo.
La Corte ahora sólo podrá conocer demandas contra Venezuela sobre violaciones a derechos humanos ocurridas antes de ayer. El Gobierno venezolano informó que el país forma parte de la directiva de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y, adicionalmente, impulsará el nacimiento de instancias similares en organismos como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
IMPACTO NEGATIVO
“Creemos que puede tener un impacto muy negativo en la situación de los derechos fundamentales en el país y en su región”, señaló sobre el retiro el portavoz de la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos, Rupert Colville.
Mientras, la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) expresó “gran inquietud” por las consecuencias de la retirada, que a su juicio afectará a las víctimas y a las organizaciones que las representan.
La alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática señaló en un comunicado que “este empeño inhumano, antihistórico y antivenezolano” coloca a los ciudadanos del país “en una situación de creciente indefensión, en vista de la manifiesta ausencia de independencia de los poderes públicos en el país”.
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