Las lechugas en las ensaladas pueden ser de cualquier tipo, depende del gusto de cada quien. Igual el tomate.

Bien acompañadas

“No soy conejo”, “No quiero comer solo hojas”... Así se expresan algunas personas cuando en la mesa hay un plato de ensalada. Realmente comer estas preparaciones, suele ser aburrido, pero puede ser divertido si acudimos algunas ideas.

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