Irene López
Tradición y folclor
En 1965 empecé a crear coreografías para las danzas de marimba. Empecé con María Estela, Las palomitas y Culebrita blanca, Mate amargo, la Pelota y muchas más. Lo anterior generó rechazo y comentarios negativos de los masayas en general.
Sentían que les estaba robando y cambiando su danza. Lo que yo hacía era pulir la joya con paciencia, cariño y respeto, para que fuera admirada en Nicaragua y en el extranjero.
A partir de entonces, no me perdía de asistir a las fiestas patronales de Masaya cada año, ya que disfrutaba ver los bailes que salen a las calles, admirar el estilo, la cadencia, habilidad de los pies, del manejo del abanico con que los bailantes de Las Negras se lucen expresando una elegancia y estilo único.
Los bailes de las inditas de Monimbó, desbordando tradición, los bailes de fantasía, El toro venado, Los diablitos, en fin, no me cansaba de ver, y coger plantilla como decía mi papá. !Ala!, cuántas cosas aprendí con solo ver, son casi 50 años viendo, aprendiendo, investigando y puliendo la joya con mucho respeto.
Ahora voy poco, ya no hay mucho que aprender, investigar y disfrutar. Que decepción ver a los masayas remedando, copiando a los Ballet Folclóricos de Managua. El proceso de deformación de pasos, gestos, vestidos, los faldones y sus movimientos rotativos al mejor estilo mejicano, adornos, parafernalias, y otros de los supuestos g
uardadores de la tradición.
Es tan rápido, que muy pronto la tradición desaparecerá y las nuevas generaciones no tendrán la oportunidad de conocer la belleza de sus tradiciones, ya no habrá nada que ir a ver, ni de donde aprender. Por favor masayas no permitan que nuestra joya quede en el olvido.
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