Otra vez vuelvo a encontrarme en la sala de un aeropuerto, esta vez el de Tocumen en Panamá, con mi viejo amigo empresario nicaragüense, quien sin preámbulo alguno empieza a hablarme, con gestos agitados, de la situación del presidente Obama, amarrado de pies y manos por un congreso hostil que ha paralizado el gobierno y amenaza con precipitar a Estados Unidos en el negro abismo de la insolvencia. “Estas son las consecuencias de un sistema que se ha vuelto blandengue e inoperante, el presidente no manda nada, el congreso se amotina e impone sus reglas, y todo porque no hay un poder firme capaz de tomar las decisiones sin estorbos”, me dice, y la agitación ha cedido pasado en su rostro al desencanto y la piedad. Pobre Obama, y pobre los Estados Unidos que ya no es la primera potencia mundial, parece decirme mientras mueve con desconsuelo la cabeza.
Opinión
Rescatar al INSS y a la sociedad
El Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) está quebrado. Necesita una reforma, pero la información indispensable la oculta este Gobierno, que conspira en la sombra. Callan incluso aquellos datos que pueden obtenerse al proyectar los cambios en la pirámide de población, y que produce un problema actuarial de la seguridad social.
Tesis probable al subsidio del transporte de Managua
Ciudadanos pobres y, mayoritariamente, de Managua, en las últimas semanas han sido sometidos a un sistema de pago del transporte colectivo feroz, inclemente, salvaje, inhumano y rapaz, desplegado al mejor estilo verticalista del FSLN.
Dante y la envidia
Dante Alighieri, el sumo poeta italiano, describe el purgatorio como un monte-isla en el hemisferio sur, opuesto a Jerusalén. En esta montaña, junto con su guía, el poeta latino Virgilio, Dante continúa su gesta única de un hombre que aún vivo recorre los terrenos de Dios.
El buen periodismo investiga y denuncia
LA PRENSA publicó ayer la información de que “obtuvo por tercer año consecutivo mención de honor en el premio a la mejor investigación periodística a nivel latinoamericano, en la XI edición del Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación que organiza el Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS) y Transparencia Internacional”.
En Letra Pequeña
Si la Policía y el Ejército están tan ganosos, como dicen estarlo, de combatir grupos delincuenciales, pues deberían comenzar a buscarlos por aquí, cerquita, en lo limpito. Abundan. Y, en teoría, son fáciles de atrapar y enjuiciar porque sus delitos son, digamos, descarados. Grupos delincuenciales son aquellos encapuchados que se bajaron de camiones de la Alcaldía de Managua la madrugada del 22 de junio pasado a golpear a jóvenes y ancianos, destruir y robar. Grupos delincuenciales son aquellos que el viernes pasado llegaron en motos, sin quitarse los cascos para ocultar sus rostros, y agredieron a los ciudadanos que pacíficamente protestaban contra los abusos de MPeso. Y si de verdad la Policía y el Ejército se pusieron ahora como correctos en esto de castigar delitos, pues atrapen también a los cómplices, aquellos que los entrenan, a quienes los avituallan, y sobre todo a quienes ordenan sus tropelías. Y no se olviden de los policías corruptos que colaboraron en la comisión de estos delitos, ya sea haciéndose de la vista gorda o, incluso, dándole una ayudadita a los delincuentes en sus fechorías. ¿O no es de estos grupos delincuenciales que hablan?