Tatiana Rothschuh
[email protected]
Hasta ahora las autoridades de salud no se han presentado al barrio Carlos Núñez, de Juigalpa, para investigar el foco de contaminación de la temible enfermedad de leptospirosis que provocó la muerte de la niña de 13 años.
Vecinos de la vivienda que está a puertas cerradas pues sus padres sepultaron a la menor en un pueblo de Oriente, refirieron las buenas condiciones higiénicas en la morada, donde no se observan ratas, pero detrás del domicilio existe una quebrada y se encuentra una abandonada letrina.
Los vecinos lamentan la fatalidad de la menor y señalan que tras decaer en la escuela, la niña fue llevada a un centro asistencial de Juigalpa, de donde los médicos le dieron de alta y le recetaron Acetaminofén. La muerte de la abuelita en la ciudad capital obligó a la familia a viajar con la salud desmejorada de la niña, la que se agravó en Managua, hasta que fue llevada por los brigadistas de salud para que recibiera atención, produciéndose su muerte.
Lo que es notorio son los trabajadores de la salud junto a líderes del barrio que a partir de hoy iniciaron una jornada preventiva contra la leptospirosis. A pesar del alerta roja nacional por la epidemia del dengue, el delegado del Ministerio de Salud, Samir Aguilar Parrales, es el funcionario más negativo para brindar información a los medios de comunicación.
