Elízabeth Romero
Facturas de una empresa publicitaria para sustentar la compra de productos básicos para fondos de emergencia y láminas de zinc cuyo destino se desconoce, destacan entre los seis casos que investigó una comisión especial, destinada a estudiar supuestas anomalías registradas en la Cruz Roja Nicaragüense.
La formación de la comisión fue orientada por el Consejo Nacional de la institución, al trascender estos hechos a la opinión pública a través de denuncias en las redes sociales.
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Los supuestos hechos anómalos, que podrían constituir delitos de algunas filiales y ciertas direcciones de la sede central de la Cruz Roja Nicaragüense, llevó a exsocorristas y funcionarios de esa institución a introducir denuncias ante la Policía Nacional y la Contraloría General de la República (CGR).
Sin embargo, el presidente de la institución, Clemente Balmaceda, considera que no es necesario que los casos sean ventilados en la Policía “pues no ha habido robos”. Según él, en unos casos los señalados “están pagando” y en otros los materiales entraron a las bodegas de la Cruz Roja.
En el informe de la comisión se menciona, por ejemplo, que la compra de productos alimenticios, por un monto de un millón 230,000 córdobas, no es sustentada con la factura idónea.
“La parte incoherente de esta factura es que ellos, según la factura, únicamente venden productos publicitarios. No es una compañía multiservicios”, revela el informe.
Según la comisión, la agente de ventas de la empresa, que aparentemente extendió la factura, es la esposa de la persona a la que le fue girado el cheque. Por lo que hay un “posible tráfico de influencias”.
300 láminas de zinc supuestamente fueron entregadas a familias de comunidades rurales de Matagalpa, pero los “beneficiados” negaron haber recibido este donativo.
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