Saúl Martínez
A las 2:00 p.m. de ayer una acalorada discusión ocurrió entre vivanderas de la zona conocida como Ladrillería Cuadra hacia abajo y la abogada Sandra Solórzano, quien reclamaba que frente a su hogar dejan mercadería y que ha perdido el espacio en la acera.
Esta zona está ubicada una cuadra hacia el norte del mercado central, que ahora ha sido invadida por el desorden en el casco urbano de Chinandega.
“El problema que hay agresiones físicas y verbales y ahí es donde hay actuaciones. Lo mío es administrativo, pero de alguna manera se le respeta a la señora (a la abogada Sandra) su entrada. Ya viene el reordenamiento, lo estamos esperando y eso despejaría un poco para dejar dos canastos a cada persona”, refirió la intendente del mercado central, Alina Silva.
Edgard Briceño, vecino de la abogada Sandra Solórzano, señaló que en su casa hay un negocio pero los comerciantes no le permiten parquear su camioneta y por lo tanto debe dejarla a dos cuadras de su casa.
Mildred Toruño dijo que los comerciantes tienen necesidad de trabajar y un nieto de Solórzano les amenazó con un bate, luego salió a relucir un machete.
“Tengo cuatro años de luchar que no se pongan frente a mi oficina, pero la Intendencia permite que queden motetes que nunca habían quedado ahí. Yo les dije que si me dejan ahí (frente a su casa) un motete se los iba a quemar. Mire no tengo estabilidad en mis piernas y ya ni se acercan mis clientes, no me dejan entrar ni ver he perdido mi espacio hasta de salir en la noche a ver”, mencionó Solórzano.
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