“Mientras el 59 por ciento de los que no tienen nunca problemas para tener ‘comida suficiente’ apoyan a la democracia, entre los que sí tienen problemas alcanza solo al 48 por ciento. 11 puntos de distancia en apoyo (…) Encontramos entonces una relación económica determinante con la democracia que es la puerta de entrada, sin comida es más difícil ser demócrata”, explican los expertos.
Respecto de la fecha de levantamiento de la información, el 27 por ciento de los venezolanos dijo que “en los últimos 12 meses se quedó sin dinero para comprar comida”.
El 36 por ciento dijo que lo que le ingresa “no les alcanza” y “tienen grandes dificultades” para cubrir sus necesidades.
[/doap_box]
Elvia Gómez/El Universal
El estudio de 2013 de la Corporación Latinobarómetro, divulgado el 1 de noviembre, vuelve a destacar, como casi todos los años en el caso venezolano, que es “un fenómeno difícil de comprender”.
En esta oportunidad el calificativo apunta a las valoraciones que los encuestados entre el 31 de mayo y 30 de junio expresaron sobre ítems como su apoyo a la democracia, “dado la cantidad de evidencia de que las instituciones en Venezuela no garantizan todos los derechos de una democracia a la oposición”.
“La elección de Maduro en abril de 2013 consolida ese porcentaje (apoyo a la democracia) en un máximo histórico de 87 por ciento”, dice el informe, que en otros aspectos destaca la subjetividad que marca respuestas de los venezolanos sobre aspectos como su satisfacción con la situación económica y la distribución de la riqueza.
DISTINTOS SIGNIFICADOS DE DEMOCRACIA
Los analistas citan barómetros levantados en países de África donde hay “respuestas muy altas de apoyo a la democracia en países donde la situación institucional no amerita un aplauso, como es el caso de Venezuela”.
“Las discrepancias muestran que la palabra democracia significa distintas cosas”, precisan. Un 14 por ciento de los venezolanos respondió que puede haber democracia sin partidos políticos ni congreso.
Venezuela aparece en 2013 a la cabeza de la lista como el país más ideologizado de la subregión, “donde solo el 6 por ciento de la población no se clasifica en la escala izquierda-derecha”.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A
