Lucía Navas
Al menos en el corto plazo el Gobierno de Nicaragua no tendrá fácil emitir bonos de deuda pública en el mercado internacional, observa Pablo Flores, analista de planificación del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
“Emitir bonos en el exterior seguramente lo podrán hacer en algún futuro, no sé si cercano”, respondió Flores al ser consultado por LA PRENSA, ayer durante la presentación de las Perspectivas Económicas para la Región en el 2014, desde la sede del BCIE en Honduras.
Flores destacó que el gran reto es mejorar la calificación de riesgo país, que depende no solo en el ámbito macroeconómico, sino también en lo institucional.
El gerente general del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, y el asesor presidencial para asuntos económicos, Bayardo Arce, confirmaron esta semana a LA PRENSA el interés de emitir deuda en el mercado exterior para financiar el gasto público.
Reyes reiteró al oficialista Canal 4 que pedirán a la agencia Moody’s Investors Service que revise los parámetros de calificación que mantienen desde hace diez años a Nicaragua, que es de B-, la más baja.
Incluso el funcionario puso en duda lo que observa Moody’s al argumentar que “ve algo diferente de lo que ven los inversionistas”, como el crecimiento económico sostenido de 4 y 5 por ciento anual del país.
“Parece que este juego de las agencias calificadoras no es tan claro y transparente”, cuestionó Reyes. Dijo que se insistirá en la revisión del riesgo país para entrar a ofrecer deuda pública en el mercado internacional, pero sin pagar los 60,000 dólares que las agencias cobran por hacer la calificación.
Pero Flores, del BCIE, explicó que conseguir la mejora depende no solo de las políticas para el sostenimiento de la economía, “tienen que ver con la estabilidad de sus sistemas, tiene que ver mucho con el tema de institucionalidad, tiene que ver con la estabilidad de los aspectos financieros y de capital”.
LO QUE OBSERVA MOODY’S
Tener un indicador de gobernanza institucional bajo y a la vez alta dependencia de los fondos petroleros de Venezuela y un amplio déficit de cuenta corriente con posibilidad de crecer más, son factores sobre los que Moody’s considera a Nicaragua “con una vulnerabilidad a riesgo económico alto”.
Moody’s analiza que “el riesgo de evento es alto y deriva en gran medida de la alta dependencia de Nicaragua con relación a Venezuela” por comprarle el noventa por ciento del petróleo, y porque los préstamos concesionales del acuerdo de Petrocaribe “permiten financiar su déficit de cuenta corriente y dar soporte a transferencias y programas sociales extrapresupuestarios”.
“En el caso de que los cambios políticos en Venezuela conduzcan a una reducción de la forma de soporte, la capacidad del Gobierno para mantener el gasto social podría ser perjudicada, lo que podría dar lugar a una conflictividad social”, precisa la agencia.
Flores observa lo mismo con el factor de la cooperación venezolana. “Cuando la concentración de portafolio de cooperación, de cualquier país, está definida para un socio en particular, si ese socio por alguna razón dejara de generar el financiamiento, los efectos son importantes, porque si no tenemos alternativas de financiamiento en otro lado, lo que surge es una dependencia. (Entonces) la probabilidad de tener un problema en el país es muy alta”, expresó.
A junio de 2013, la deuda pública de Nicaragua era de 5,408.6 millones de dólares representando el 48.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
El BCIE le reconoce a Nicaragua haber mejorado ese indicador porque hace un año era del 50.8 por ciento del PIB. Para 2013 se espera baje a 41.3 por ciento del PIB. Sin embargo, es la segunda más alta de Centroamérica.
MERCADO PUEDE NO FAVORECER
Una emisión de 250 millones de dólares mínimo debe hacer el Gobierno en el mercado externo. Reyes, del BCN, dijo que buscan financiar proyectos de inversión pública.
Reconoció que es importante aprovechar el momento actual en que por los bonos soberanos se pagan bajas tasas de interés (entre 5.5-7.5 por ciento), lo cual evita complicar el nivel de endeudamiento.
Pero Flores advirtió que Nicaragua tampoco puede alargar su ingreso a ese mercado porque las tasas de interés pueden encarecer.
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