El mensaje central de la carta pastoral que dio a conocer ayer monseñor Jorge Solórzano, obispo de la diócesis de Granada, destaca el reto que tiene la iglesia católica de transformar las realidades que vive la gente desde el evangelio y sobre todo frenar todos aquellos actos que estén plagados de “injusticia y pecado”.
Este mensaje fue dado en el marco del centenario de la Diócesis a celebrarse el 2 de diciembre con una misa y también se contempla consagrar la Catedral de Granada.
Ante laicos y sacerdotes de las 57 parroquias de la Diócesis, de los departamentos de Granada, Rivas y Boaco, se disertó sobre las “luces y sombras”, de la diócesis durante estos cien años de vida.
“Queremos despertar como Iglesia católica y seguir trabajando en estos años que vienen para que podamos ser una comunidad que transforme las realidades, tenemos que detener el mal, la injusticia y el pecado para que reine el amor de Cristo y desde el evangelio pensamos que podemos transformar el corazón y la sociedad del mundo actual”, dijo.
Monseñor Solórzano agregó que el nuevo modelo es de una iglesia abierta y misionera “que vaya a todos los rincones para transformar las realidades sociales, políticas, económicas y religiosas de los laicos”.
En la carta se destaca el trabajo de los seis obispos que ha tenido la Diócesis: el presbítero guatemalteco José Cándido Piñol, el presbítero Canuto José Reyes Valladares, Marco Antonio García, el actual obispo emérito Leovigildo López Fitoria, a quien se le atribuyen logros como la ordenación de 45 sacerdotes y la creación del primer seminario menor.
El quinto obispo fue monseñor Bernardo Hombach, en 2004, dejando organizado la pastoral social, la creación de varias parroquias, organizó el primer sínodo y se le atribuye la fundación del canal Cristo TV. En 2009 asume monseñor Solórzano, quien ha trabajado dos cartas pastorales, ha creado nuevas parroquias y ordenado muchos sacerdotes.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A
