Para estos mismos días, el año pasado, agentes antimotines de la Policía patrullaban las calles de Nueva Guinea para controlar las protestas de cientos de ciudadanos que denunciaban un fraude electoral que le costó esa Alcaldía al Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Ayer, aunque la Policía les negó el derecho a marchar, cientos de liberales se reunieron para recordar esos hechos y exigir la unidad.