[/doap_box][doap_box title=»Diabetes es discapacidad » box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
“La diabetes es una de las enfermedades más terribles. Hay dos amputaciones diarias por pie diabético en el país”, dijo González.
Además explicó que las enfermedades crónicas son una discapacidad porque afectan todos los órganos: las arterias, el corazón, el riñón, entre otros. Una persona que está enferma no puede producir igual, porque siempre está en consulta, y el tratamiento es costoso.
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Carla Torres Solórzano
Más de mil millones de personas viven en todo el mundo con alguna forma de discapacidad, es decir, alrededor del 15 por ciento de la población mundial, según el Informe Mundial sobre la Discapacidad, elaborado por La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Grupo del Banco Mundial.
Dicho informe fue presentado en el foro: “Generando Cambios”, organizado por el organismo no gubernamental Visión Inclusiva, en el cual participaron diferentes organizaciones de discapacitados.
En Nicaragua, según la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad (Feconori) hay aproximadamente 720,000 personas con discapacidad, es decir, un 12 por ciento de la población.
Javier López, presidente de la Asociación de Sordos de Nicaragua y tesorero de Feconori, manifestó que actualmente están haciendo incidencia en la Asamblea Nacional, las alcaldías, entre otras instituciones para que se implemente la Ley 763, Ley de los Derechos de las Personas con Discapacidad.
“La población nicaragüense todavía ve como “animalitos” raros a las personas con discapacidad. No hay una sensibilidad ni apoyo a una persona con discapacidad. Todavía hace falta que dentro de la sociedad civil nos miren como iguales, somos personas, aunque tengamos una discapacidad. Ante la Constitución Política tenemos igualdad de derechos”, dijo López.
Además mencionó que ahora la lucha de Feconori es por el acceso a las paradas y el uso de los buses, porque el Gobierno trajo buses para personas con discapacidad y en ningún momento los están utilizando los buseros.
“A los compañeros en sillas de rueda siempre los miramos en las calles, rodando para su transporte o utilizando taxi, porque los buseros no están utilizando las rampas”, apuntó López.
