Elízabeth Romero
Antes de finalizar el mes de noviembre el abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Pablo Cuevas, recibió un oficio judicial para que verificara una situación anormal que ocurre en las celdas policiales de Rivas. Según denuncia de algunos abogados defensores, los reos deben dormir por turnos.
“O sea (varios) duermen tantas horas (en un periodo) y otros los despiertan (a determinada hora) para dormir (también); estamos hablando en el suelo y en el baño de las celdas”, dijo Cuevas tras referir que debido a la sobrepoblación en esas celdas los reos “solo pueden estar de pie o en cuclillas”.
Cuevas no pudo cumplir con el oficio extendido por la juez de Rivas, Lucía Flores, porque la Policía no le garantizó seguridad.
Báez refirió que cuentan con varias denuncias de familiares de reos con órdenes de libertad que cumplieron la pena y la Penitenciaría rechaza su libertad. Uno de ellos es José Luis Romero con orden desde hace cuatro meses.
TATIANA ROTHSCHUH
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Cuevas conoció que Flores giró oficio a solicitud de uno de los abogados, cuyo cliente había sido detenido en un operativo contra los remanentes del llamado grupo Dominó. En la audiencia el abogados hizo ver a la judicial que en celdas que deben albergar a entre 7 y 10 personas había hasta 40.
Esta situación se suma a la denunciada en Juigalpa de que los presos son quienes manejan el control de las celdas. Cuevas recordó que en meses anteriores hubo un conato de motín en las celdas de Granada, debido a la sobrepoblación.
En Chinandega, el Sistema Penitenciario Nacional debió prestar a la Policía una galería para utilizarla pues sus celdas están saturadas.
Y aunque Cuevas reconoce que en Managua la situación ha mejorado, no así en los departamentos. “En lo que hemos visto es terrible la situación”, dijo.
Al tiempo que recordó que en abril o mayo de este año en celdas de la Policía de Tipitapa un reo acusado de violación fue violado por varios presos quienes “además le quemaron sus partes nobles”.
En ese entonces la delegación era reducida, por lo que Cuevas no cree que los oficiales no hayan escuchado los gritos del detenido. “Estamos ante la complicidad de la Policía”, afirmó Cuevas.
En su informe sobre la situación de derechos humanos en el país durante el presente año, la Asociación Nicaragüense pro Derechos Humanos (ANPDH), señala que el 26 de agosto Digno Francisco Castro Miranda murió en el Hospital Victoria Mota, luego que cuatro reos lo atacaron “a mansalva” en las celdas policiales de Jinotega.
El director ejecutivo de la ANPDH, Roberto Petray, considera que el hacinamiento en las celdas policiales lleva a los funcionarios policiales a incurrir en delitos y hay casos de presos que han cumplido condenas en las mismas. Las celdas policiales no facilitan la reeducación que supuestamente debe recibir un privado de libertad, manifestó Petray.
El vocero policial, comisionado mayor Fernando Borge, alegó que la sobrepoblación es causa de la “efectividad” de la institución. Borge reaccionó a las últimas denuncias como las de Juigalpa, diciendo que sus funcionarios son los que tienen el control de las celdas en todo el país y no los reos.
“Lo que te puedo afirmar es que la Policía Nacional en todas sus celdas preventivas cumple con todo lo que está establecido en las normas, ya hemos reconocido que no están en las mejores condiciones, que se está invirtiendo para mejorar las capacidad instalada”, reaccionó el vocero policial.
Y a criterio de Borge “ los reos siempre van a estar quejándose”.
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