Otra forma de cocinar la carne para que esté tierna es la de revestirla con una capa de empanado, formada por harina, huevo batido y pan rallado normal o pan rallado con trocitos de ajo, perejil y hasta de ralladura de limón. El empanado (colocar pan rallado) protege al alimento al cocinarlo, y hace que quede crujiente la superficie y jugosa la carne interior. Se emplea para la carne de todo tipo de animales, pero siempre cortada en finos filetes. Si empanamos una pieza gruesa —como una pechuga sin filetear, o cortada muy gruesa—, el exterior quedará perfecto, crujiente y apetitoso.
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