Prevención y cura para el grano de oro

El pedido ya está hecho. La Universidad Nacional Agraria (UNA) deberá entregar 50,000 plantas nuevas de café arábigo en septiembre del próximo año.

El Laboratorio de Biotecnología fue galardonado este año en la VII Edición del Premio Nacional a la Innovación, del Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología por su proyecto de reproducción de plantas in vitro. LA PRENSA/ R. FONSECA

Jeniffer Castillo Bermúdez

El pedido ya está hecho. La Universidad Nacional Agraria (UNA) deberá entregar 50,000 plantas nuevas de café arábigo en septiembre del próximo año.

Estas plantas “resistentes a plagas” se reproducen in vitro (en tubos de ensayo) a bajo costo y tendrán alto rendimiento y rentabilidad, según Marbell Aguilar Maradiaga, coordinador del Laboratorio de Biotecnología.

Este año, una de las innovaciones de la UNA surgió en el Laboratorio de Biotecnología y mejora genética de plantas y fue galardonada en la VII Edición del Premio Nacional a la Innovación, del Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología (Conicyt).

Ahí se diseñaron los Biorreactores económicos de inmersión temporal (Beit) para la producción de plantas in vitro a escala comercial.

“El Beit no es más que la micropropagación de plantas, una técnica de reproducción en medios artificiales, donde van a surgir plantas genéticamente iguales a las que tomamos en el campo”, explica Aguilar.

La reproducción de plantas in vitro dura casi un año y el costo de cada planta podría oscilar entre 30 y 35 centavos de dólar.

Esta investigación, explica Aguilar, no solo tiene fines comerciales sino que también “es parte de los conocimientos que se generan en nuestros mismos laboratorios para enseñar a los estudiantes”.

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Actualmente la UNA, según sus registros del 2013, atiende a 3,600 estudiantes. Todos ellos, según la carrera que cursan, realizan investigaciones en los laboratorios disponibles en esta universidad.

“12 estudiantes de pregrado participaron en el proceso de investigación de la reproducción de plantas en in vitro”, apuntó Roxana Cruz, del Laboratorio de Biotecnología.

“Nosotros atendemos a los estudiantes de pregrado, ellos vienen a realizar investigaciones en el laboratorio”, asegura Arnulfo Mozón, coordinador del Laboratorio de Bioplaguicida.

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La rentabilidad de esta tecnología parte desde la reproducción de las plantas. Por ejemplo, de una hoja completa de la planta de alto rendimiento pueden salir hasta tres mil nuevas plantas y cada una costará al productor entre 30 y 35 centavos de dólar, la mitad del precio internacional.

“Si usted tiene una planta resistente a plagas puede reproducir y obtener miles de copias de ella (…), con esta técnica podemos reproducir, por ejemplo, papa a través de microtubérculos y después los sembramos directamente en el campo, pero antes se le puede dar un proceso de eliminación de virus y tendríamos una papa sana y libre de virus”, apunta Roxana Cruz, una de las investigadoras que diseñó la tecnología de micropropagación in vitro.

Este año la UNA entregó seis mil plantas de café robusta a productores de Nueva Guinea. “Ahorita estamos reproduciendo teca, una planta de madera de alta calidad que es utilizada para hacer muebles. Creemos que ya para febrero tendremos las 15,000 plantas de teca solicitadas”, apunta Aguilar.

Con esta investigación la UNA apuesta a ofrecer semillas y plantas de mayor calidad y rendimiento a los productores. También estudian una nueva forma de atacar a la plaga de roya, que este año podría impedir a los caficultores producir unos 900,000 quintales del grano en la temporada 2013-2014.

Cuando Santos David Romero termine su maestría en Sanidad Vegetal, los productores de café dispondrán de otra opción para combatir la roya que afecta su cosecha. Se trata del Lecanicillium lecanii , un hongo producido en el mismo campo.

Él estudia en la UNA, además es uno de los técnicos del Laboratorio de Bioplaguicidas, donde se están desarrollando cuatro investigaciones que tratan de combatir plagas en las cosechas, asegura Arnulfo Mozón, jefe del departamento de Protección Agrícola y Forestal.

La receta es sencilla. Doscientos gramos de arroz, 50 mililitros de agua y esporas del hongo Lecanicillium lecanii , entre otros componentes, pueden ayudar a combatir la plaga de la roya en los cafetales.

Para combatir esta plaga se necesitan entre cinco y 10 gramos de hongo Lecanicillium lecanii por cada manzana de cosecha, según los cálculos de Mozón.

El tiempo de producción, a escala comercial, del hongo entopatógeno Lecanicillium lecanii tarda entre 55 y 60 días aproximadamente.

En abril del 2013, de acuerdo con Mozón, estará lista la investigación titulada: “Evaluación de aislamiento de Lacanicillium lecanii como agente de control biológico de la roya del café”.

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laboratorios tiene la Universidad Nacional Agraria para atender a sus estudiantes de pre y posgrado. Entre ellos están los de Agua y Suelos, Energías Renovables, Biotecnología y Agroindustria.

El Laboratorio de Bioplaguicidas reproduce hongos biológicos  para atacar las plagas que afectan principalmente a los cultivos. LA PRENSA/ R. FONSECA

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