William Aragón Rodríguez
A finales de diciembre, cuando comenzaron a aparecer las pintas, varios feligreses católicos se dedicaron a borrarlas, pero poco después estas volvieron a aparecer en las mismas paredes.
Pedro Tercero dijo que estas acciones vulgares dejan como lección que existe una descomposición social. “Aquí los mayores responsables son los padres de estos jóvenes que hicieron estas pintas, porque se demuestra que en sus hogares existen serios problemas de una formación educativa”, apuntó.
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Indignación hay entre los feligreses católicos de la ciudad de Somoto, cabecera del departamento de Madriz, por las pintas vulgares e irrespetuosas que han aparecido en los últimos días en las distintas paredes exteriores del templo Santiago Apóstol de esta localidad, y que aparentemente han sido realizadas por antisociales relacionados con los grupos de pandillas de uno de los sectores de esta zona somoteña.
“Es increíble que gente tan vulgar se atreva a realizar grafitis en el templo, en un claro irrespeto a nuestra religión o creencia que tenemos la mayoría de los ciudadanos católicos que creemos en Dios”, expuso con mucha indignación Ventura Morales por las pintas expuestas en las paredes del templo Santiago Apóstol, de la ciudad de Somoto.
A la vez pidió a las autoridades policiales investigar estos actos vandálicos que demuestran una cultura de atraso, “se debe de castigar a los que hicieron este acto de profanación al templo que representa la casa de Dios”, finalizó diciendo.
Mientras que el párroco del templo católico Santiago de Apóstol, padre Fruto Valle Salmerón, dijo desconocer quiénes son los autores de las pintas.
“No estoy muy claro de que sean jóvenes vinculados a algunas de las pandillas existentes en esta ciudad que hayan realizado estas pintas grafitis en las paredes del templo. Los fieles se han preocupado en borrarlas, pero estas nuevamente aparecen”, dijo.
Los ciudadanos somoteños, en su mayoría católicos, exigieron a las autoridades policiales investigar este hecho y castigar a los autores para que no sigan irrespetando la religión y el sentimiento de los feligreses.
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